El cierre de varios restaurantes populares en Santo Domingo ha generado preocupación económica entre los ciudadanos. Recientemente, estos establecimientos han anunciado su cierre a través de redes sociales, lo que ha llevado a muchos a culpar la situación económica y al gobierno por esta crisis. La situación se agrava al observar el cierre colectivo de franquicias en Puerto Rico, como Kentucky Fried Chicken, Taco Bell y Pizza Hut, que ha dejado a miles de trabajadores sin empleo.
Desde el lunes, tras conocerse los cierres en Puerto Rico, la secretaria del Trabajo anunció que se iniciarían esfuerzos para ayudar a los empleados afectados. Aunque se ha informado que estos cierres son temporales, se atribuyen a la finalización de la relación comercial entre la corporación internacional Yum! Brands y su operador local en la isla.
El operador local, Encanto Restaurantes, enfrentaba múltiples problemas, incluyendo demandas de cobro y sentencias de desahucio en varios de sus locales. Además, se reportó que no cumplía con los estándares operacionales y de calidad requeridos por las marcas, lo que llevó a la ruptura de la relación comercial.
Encanto Restaurantes operaba cerca de 180 locales y empleaba a más de 3,000 personas en total entre KFC, Taco Bell, Pizza Hut e IHOP. La situación ha puesto en evidencia las presiones económicas que enfrenta la industria de restaurantes, tanto en Puerto Rico como en la República Dominicana.
Actualmente, las marcas de KFC y Taco Bell están en un proceso de transición para encontrar un nuevo socio franquiciado que asuma las operaciones en Puerto Rico. Este cambio podría tener repercusiones en la percepción de la industria de restaurantes en la región y en la estabilidad laboral de sus empleados.

