Entre enero y abril de 2026, la República Dominicana registró la entrada de 103,774 motocicletas, lo que representa un aumento del 32.19% en comparación con las 78,506 importadas en el mismo período de 2025. Este crecimiento refleja una transformación en la movilidad y la economía del país, donde las motocicletas constituyen el 58.2% del parque vehicular nacional.
El auge de las motocicletas ha redefinido la forma en que millones de dominicanos se desplazan y trabajan. Al cierre de 2025, el país contaba con 6,640,871 vehículos registrados, de los cuales 3,846,694 eran motocicletas, y para abril de 2026, el total de vehículos aumentó a 6,794,081, con 3,954,053 motocicletas registradas.
Sin embargo, este crecimiento también ha traído consigo una crisis de seguridad vial. Entre 2020 y 2025, se registraron más de 2.2 millones de infracciones relacionadas con motociclistas. En 2025, la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett) fiscalizó 834,113 motocicletas y retuvo 81,107 por violaciones a la Ley 63-17.
Las motocicletas han dejado de ser una tendencia para convertirse en un cambio estructural en la movilidad del país. En 2025, se incorporaron 314,727 nuevas motocicletas, lo que representa un crecimiento del 25.2% respecto al año anterior, mientras que los automóviles solo crecieron un 2.7%.
Este fenómeno responde a múltiples factores, como el crecimiento urbano desordenado y las limitaciones del transporte público. En ciudades congestionadas, las motocicletas ofrecen ventajas en términos de ahorro de tiempo y acceso a áreas donde el transporte colectivo es insuficiente.
Para muchos dominicanos, la motocicleta es una herramienta de trabajo esencial. Motoconchistas, repartidores y trabajadores informales dependen de ella para generar ingresos. La expansión del comercio digital y de servicios rápidos ha aumentado la demanda de repartidores, mayormente en motocicletas.
A pesar de su utilidad, el crecimiento del parque motociclista también plantea problemas, como la antigüedad de las unidades. El 83.7% de los vehículos en el país tiene más de cinco años, y el 77.8% de las motocicletas registradas fueron fabricadas en 2020 o antes, lo que incrementa los riesgos mecánicos y de seguridad.
Las autoridades han intensificado los operativos de control para abordar las infracciones. En 2025, la Digesett retuvo unidades por incumplimiento de normas de tránsito, destacando que muchas conductas, como no usar casco, aumentan el riesgo de accidentes. La motocicleta es uno de los medios más vulnerables en las vías, y el uso del casco es crucial para la seguridad.
El auge de las motocicletas también refleja debilidades en el sistema de transporte dominicano. Muchos ciudadanos encuentran en ellas una solución ante la falta de opciones de movilidad eficientes. Esto plantea un reto para las autoridades en cuanto a la regulación y la formalización del sector, sin afectar la principal fuente de ingresos de muchas familias.

