Christa Pike, la presa estadounidense que sobrevivió a dos inyecciones letales en Tennessee hace diez días, ha recibido el alta del hospital de Nashville, según informaron sus abogados este sábado. La mujer ha sido trasladada de nuevo al Centro Debra K. Johnson, el principal presidio femenino del estado.
Sus letrados comunicaron que Pike está agradecida con los equipos de emergencia y médicos por la atención recibida en estas circunstancias extraordinarias. A sus 50 años, continuará recibiendo atención médica en prisión, donde se hará seguimiento de su estado de salud.
Ayer, los abogados de Pike informaron que ella sufre un grave trauma psicológico. Aunque su salud física está mejorando, la experiencia vivida le ha dejado secuelas mentales, según su equipo legal.
Los abogados, Randy Spivey, Kelly Gleason, Stephen Ferrell y Luke Ihnen, indicaron al medio TMZ que Pike lleva una dieta normal y sus pulmones están despejados. Sin embargo, expresaron que persisten dudas sobre los efectos a largo plazo de lo que padeció.
Pike también presenta dificultades cognitivas, especialmente en la memoria y la concentración. El 30 de septiembre, la mujer sobrevivió a dos inyecciones letales de pentobarbital, lo que llevó a suspender su ejecución y a su ingreso hospitalario, donde estuvo varios días inconsciente.
Como resultado de la ejecución fallida, Pike tiene un coágulo sanguíneo en un brazo, ha desarrollado neumonía y presenta problemas para tragar. El gobernador de Tennessee, Bill Lee, suspendió las ejecuciones programadas para lo que queda de 2026 tras el incidente y aún no ha decidido si solicitará una nueva orden para aplicar la pena capital a Pike.
Pike iba a ser la primera mujer en ser ejecutada en cerca de 200 años en Tennessee. Desde el restablecimiento de la pena capital en Estados Unidos en 1977, el estado ha ejecutado a 17 reclusos, según datos del Centro de Información sobre la Pena de Muerte. Actualmente, 42 personas se encuentran en el corredor de la muerte en Tennessee.

