El ingeniero José Luis Moreno, catedrático del Instituto de Energía de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), afirmó este miércoles que no existe un subsidio directo a los combustibles de consumo masivo, según los análisis realizados por esa entidad. Durante el conversatorio “Análisis a los hidrocarburos: ¿subsidio real o sacrificio fiscal?”, Moreno explicó que los recursos reportados por el Gobierno corresponden a sacrificios fiscales por impuestos no cobrados.
Moreno destacó que los precios de la gasolina premium, gasolina regular, gasoil premium, gasoil regular y gas licuado de petróleo (GLP) no reflejan subsidios directos financiados por el Estado. Aclaró que la diferencia entre subsidio y sacrificio fiscal radica en que el primero implica una transferencia directa de recursos públicos, mientras que el segundo se refiere a ingresos que el Estado deja de percibir.
El catedrático solicitó mayor transparencia en la fijación de los precios de los combustibles y propuso que cualquier mecanismo de estabilización sea auditable y accesible para la ciudadanía. En relación al GLP, aseguró que, de aplicarse la fórmula adecuada para determinar su precio, el galón debería costar alrededor de RD$101 en lugar de los RD$137.20 actuales.
Moreno estimó que la diferencia entre ambos precios podría generar ingresos adicionales para el Estado de aproximadamente RD$18 mil millones al año. Según sus cálculos, el 91.4% de los recursos que el Gobierno presenta como subsidios corresponde a impuestos no recaudados, mientras que el 8.7% restante equivale a subsidios directos.
Durante la actividad, el presidente de la Federación Nacional de Transporte La Nueva Opción (Fenatrano), Juan Hubieres, cuestionó las afirmaciones oficiales sobre los subsidios a los combustibles. Aseguró que los consumidores han asumido costos que luego son presentados como ayudas estatales, citando un sobrecosto de RD$34 por galón de GLP que se mantiene desde 2018.
Hubieres rechazó las declaraciones de la vicepresidenta de la República sobre la continuidad de los subsidios, afirmando que “no hay subsidios”. También criticó los montos anunciados por las autoridades, sugiriendo que existe una percepción errónea sobre quiénes realmente se benefician de los combustibles.
El dirigente del transporte público destacó que este sector recibe solo el 1% de los recursos destinados al sector energético, lo que implica que los subsidios al gasoil son mínimos. Reiteró su disposición a debatir públicamente sobre la estructura de precios de los carburantes y pidió una discusión abierta sobre los costos que afectan el precio final que pagan los consumidores.
Hubieres concluyó que la población debe conocer cómo se compone el precio de los combustibles, reiterando que los recursos presentados como subsidios provienen de dinero previamente recaudado de los consumidores a través de distintos cargos en la estructura de precios.

