El obispo de la diócesis de Nuestra Señora de la Altagracia, monseñor Jesús Castro Marte, destacó los avances y el impacto social de las iniciativas de la Fundación Misión Posible en la comunidad de Anamuya, enfocadas en mejorar las condiciones de vida de familias vulnerables. A través de sus redes sociales, el prelado subrayó que estas acciones buscan el bienestar y la dignificación de los residentes de la localidad.
Castro Marte mencionó que los trabajos incluyen la rehabilitación de espacios comunitarios, el mejoramiento de viviendas y el acompañamiento a familias necesitadas. “Transformando vidas, construyendo esperanza”, expresó al referirse a estas iniciativas.
El religioso enfatizó que estas acciones han sido posibles gracias al compromiso de voluntarios, colaboradores y aliados que se han unido a la misión de fortalecer las comunidades más vulnerables y promover oportunidades de desarrollo. Esta colaboración es fundamental para el éxito de los proyectos.
Asimismo, valoró la labor de la Fundación Misión Posible y el trabajo coordinado con el padre Robert Gerald Stec, resaltando que la solidaridad se convierte en una herramienta de transformación al servicio de quienes más lo necesitan.
Castro Marte afirmó que este tipo de acciones contribuyen a fortalecer el tejido social y llevar esperanza a cientos de familias. Reafirmó el compromiso de la Iglesia con el desarrollo humano y comunitario, destacando la importancia de la colaboración en estos esfuerzos.
“Servir es amar en acción. Juntos seguimos construyendo un futuro con más oportunidades, dignidad y esperanza para todos”, concluyó el obispo, subrayando la relevancia de estas iniciativas para el bienestar de la comunidad.

