El cáncer de próstata puede desarrollarse y avanzar sin que el hombre presente síntomas, lo que resalta la importancia de conocer la enfermedad y sus factores de riesgo, según el oncólogo doctor César Núñez Rojas. Este tipo de cáncer puede permanecer asintomático durante años, especialmente en sus etapas iniciales, cuando el tumor es pequeño y crece lentamente.
El doctor Núñez Rojas explicó que muchos tumores se originan en la zona periférica de la próstata, lejos de la uretra, lo que significa que no causan problemas urinarios en sus primeras fases. Durante este tiempo, algunas células pueden acumular cambios genéticos que les permiten multiplicarse de manera anormal, lo que puede llevar a que el tumor se limite a la próstata por años o que las células invadan tejidos cercanos o se diseminen a través de la sangre o la linfa.
La velocidad de crecimiento y progresión del cáncer de próstata varía entre los pacientes, lo que hace necesaria una evaluación individual. Aunque algunos síntomas, como la dificultad para orinar y la presencia de sangre en la orina, pueden aparecer en etapas avanzadas, el doctor aclara que estas manifestaciones no son exclusivas del cáncer y pueden estar relacionadas con otras condiciones de salud.
Por esta razón, el especialista enfatiza la importancia de consultar con un médico para determinar la necesidad de realizar pruebas de detección, como el antígeno prostático específico (PSA), considerando la edad y los antecedentes familiares de cada hombre. Los factores de riesgo se dividen en no modificables y potencialmente modificables.
Entre los factores no modificables, la edad es el más significativo, ya que las probabilidades de desarrollar cáncer de próstata aumentan notablemente después de los 50 años. Además, tener antecedentes familiares de este tipo de cáncer puede duplicar el riesgo, especialmente si hay varios familiares afectados o diagnósticos antes de los 60 años.
El origen étnico también juega un papel importante, ya que los hombres de ascendencia africana tienen mayor incidencia y formas más agresivas de la enfermedad. Otros factores incluyen alteraciones genéticas hereditarias y antecedentes familiares de cáncer de mama y ovario.
En cuanto a los factores potencialmente modificables, el doctor Núñez Rojas mencionó la obesidad, hábitos alimentarios poco saludables, el sedentarismo y el tabaquismo, que se asocian con un mayor riesgo de progresión y mortalidad. También se refirió a ciertas exposiciones laborales y ambientales, aunque la evidencia científica sobre su relación con el cáncer de próstata es limitada.
El oncólogo destacó que tener uno o varios factores de riesgo no garantiza el desarrollo de la enfermedad, ya que muchos hombres diagnosticados no presentan antecedentes familiares ni otros factores identificables. Por ello, es crucial conocer los antecedentes personales y familiares, mantener hábitos saludables y acudir a consultas médicas para valorar la necesidad de pruebas de detección.
Se recomienda iniciar la conversación sobre el tamizaje con la prueba de PSA entre los 50 y 55 años para hombres con riesgo promedio, y entre 40 y 45 años para aquellos con factores de riesgo. El doctor Núñez Rojas instó a los hombres a dejar atrás el miedo y los prejuicios que a menudo retrasan las consultas médicas, resaltando que el cáncer de próstata tiene altas posibilidades de control y curación si se detecta a tiempo.

