Canadá se alista para su debut en el Mundial este viernes en Toronto contra Bosnia y Herzegovina, un evento histórico que marca el primer partido de una Copa del Mundo masculina en suelo canadiense, según lo expresaron el seleccionador nacional, Jesse Marsch, y el centrocampista Stephen Eustáquio en una rueda de prensa.
Este encuentro abrirá el Grupo B y, tanto el técnico como el capitán, ven la ocasión como una motivación adicional. “Estamos listos para jugar. Estamos listos para disputar grandes partidos. Estamos listos para hacer sentir orgulloso a nuestro país”, afirmó Marsch, quien ha trabajado en construir una identidad clara en el equipo durante su gestión.
Eustáquio, quien llevará el brazalete en ausencia del lesionado Alphonso Davies, describió el momento como “un sueño hecho realidad”, aunque enfatizó la necesidad de mantener la calma. “Existe cierta presión, pero viene de la responsabilidad que sentimos. El equipo está preparado”, indicó.
Antes de la rueda de prensa, la selección canadiense realizó ejercicios en un ambiente relajado en el campo de entrenamiento del Toronto FC. Davies participó en el entrenamiento, aunque inicialmente realizó una rutina diferente a la de sus compañeros.
Canadá llega a este debut con el recuerdo de su participación en Catar 2022, donde tuvo un buen desempeño en su primer partido ante Bélgica, aunque terminó perdiendo. Eustáquio destacó la importancia de comenzar el torneo con una victoria, advirtiendo que una derrota en el primer partido aumenta la presión para el segundo.
Marsch confirmó que Davies no estará disponible para el partido inaugural, a pesar de la evolución positiva de su lesión. Una resonancia reciente mostró señales alentadoras, y el técnico espera que el jugador del Bayern Múnich pueda unirse al equipo durante la fase de grupos.
Por otro lado, Ismaël Koné y Moïse Bombito estarán disponibles para el encuentro. Marsch minimizó la preocupación por la ausencia temporal de Koné, asegurando que está “completamente bien y listo para jugar”, y destacó la recuperación de Bombito tras una intensa preparación para llegar al Mundial.
Se espera un ambiente favorable en el Toronto Stadium, aunque se anticipa la presencia masiva de aficionados bosnios, con estimaciones de hasta 30,000 en un recinto con capacidad para 45,000 personas. Eustáquio confía en el apoyo de la afición local y considera que jugar en un estadio familiar como el antiguo BMO Field es una ventaja.
Para Marsch, el desafío va más allá del resultado. Este Mundial representa una oportunidad para mostrar la diversidad y multiculturalidad de Canadá, reflejada en un vestuario compuesto por jugadores de diferentes orígenes, pero unidos por un sentimiento de pertenencia. “Todos se sienten profundamente canadienses”, concluyó el entrenador.

