El 24 de septiembre se conmemoró el 177 aniversario de la llegada al poder de Buenaventura Báez, quien se convirtió en presidente de la República Dominicana en un contexto de tensiones con Pedro Santana, su rival político. La caída del presidente Manuel Jimenes llevó a Santana a asumir el poder y convocar un Congreso que eligió a Báez como nuevo presidente.
Durante su primer mandato, que se destacó por un programa ambicioso, Báez implementó reformas en el ejército, el sistema monetario y la justicia. También estableció una policía urbana y rural, mejoró la educación pública y organizó el servicio de correos, además de contraer un préstamo de 2 millones de dólares.
Desde el inicio de su presidencia, Báez mostró su habilidad política al formar un gabinete que buscaba acercarse a Santana, quien había influido en su nombramiento. Entre los ministros destacados estaban Manuel Joaquín del Monte en Justicia y Relaciones Exteriores, José María Medrano en Interior y Policía, y Ramón Matías Mella en Hacienda y Comercio.
Estos nombramientos reflejaron el intento de Báez de mantener una relación cordial con Santana, quien se había vanagloriado de su influencia en su ascenso al poder. Sin embargo, la relación entre ambos líderes pronto se deterioró, evidenciando la frase que dice que «no puede haber dos gallos en una misma traba».
Con el tiempo, las diferencias entre Báez y Santana se hicieron más evidentes, lo que llevó a una intensa rivalidad. Tras finalizar su primer mandato el 15 de febrero de 1853, Báez entregó el poder a Santana, quien inició una persecución en su contra que culminó en su destierro.

