La Comisión Europea ha exigido una mayor presión sobre Rusia tras la decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de suspender temporalmente un amplio paquete de sanciones contra el país euroasiático. Este anuncio se produjo el sábado, mientras los líderes europeos expresaban su descontento por la medida.
El portavoz comunitario, Thomas Reigner, destacó que la Unión Europea ha proporcionado a Ucrania un total de 230,000 millones de euros y que recientemente se aprobó la mayor ampliación de la lista de sanciones hasta la fecha. Sin embargo, enfatizó que es necesario hacer más para ejercer presión sobre la economía rusa.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, también se pronunció al respecto, afirmando que la UE «no levantará ninguna sanción a menos que Rusia ponga fin a la guerra». En la reunión con los líderes europeos, se reafirmó el compromiso del bloque en la elaboración de un vigésimo segundo paquete de sanciones contra Rusia.
Los líderes de los Estados miembros lamentaron de manera unánime la decisión de Estados Unidos de levantar temporalmente las sanciones sobre el gasóleo ruso, lo que consideran un paso en la dirección equivocada. Esta decisión de Trump afecta a una ley conocida como la ‘Ley Graham’, que busca endurecer las sanciones contra la economía rusa y limitar los recursos financieros que sostienen la guerra en Ucrania.
Trump justificó la suspensión de las sanciones ante el Congreso, argumentando que responde al «interés nacional» de Estados Unidos. La exención incluye la aplicación de sanciones a personas y entidades vinculadas al Gobierno ruso, así como restricciones financieras y comerciales.
En septiembre, tras la aprobación de la ‘Ley Graham’, Von der Leyen expresó su satisfacción, subrayando que la acción coordinada entre Estados Unidos y la UE puede ser crucial para poner fin al conflicto en Ucrania. La situación actual resalta la complejidad de las relaciones internacionales y la necesidad de una postura unificada frente a Rusia.

