Nuevos bombardeos cruzados impactaron este domingo las infraestructuras energéticas de Rusia y Ucrania, causando un incendio significativo en una terminal petrolera de San Petersburgo y dejando a decenas de miles de personas sin electricidad. A pesar de que el presidente estadounidense, Donald Trump, había anunciado una tregua energética, los ataques continuaron, intensificando las tensiones entre Washington y Kiev.
Trump reprochó al presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, por atacar refinerías rusas, argumentando que esto eleva los precios del combustible. Por su parte, Ucrania defiende sus acciones como respuesta a los bombardeos rusos contra su sistema energético desde el inicio de la ofensiva a gran escala en 2022, buscando debilitar el sector energético de Rusia que financia su esfuerzo bélico.
Durante la madrugada del domingo, drones ucranianos alcanzaron una terminal petrolera en San Petersburgo, provocando impresionantes incendios, según imágenes de periodistas de la AFP. Galina, una residente de 58 años, comentó que no le sorprendió el ataque, describiéndolo como parte de la «terrible rutina de la guerra». Su amiga Alexandra, de 50 años, añadió que se han preparado mentalmente para estos eventos.
El gobernador de San Petersburgo, Alexander Beglov, reportó una víctima mortal y cinco heridos en este ataque «masivo» con drones. Los bomberos continuaban trabajando para extinguir las llamas en la terminal y otros depósitos industriales en la zona.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, afirmó que «el régimen de Kiev sigue resistiendo», aunque esto no cambiará el curso de los acontecimientos. Además, el gigante del comercio electrónico ruso OZON informó que uno de sus centros logísticos fue alcanzado por un dron en San Petersburgo.
Los bombardeos también causaron daños a varios edificios residenciales y casas. La defensa aérea rusa derribó 145 drones en la región de Leningrado, dejando a cerca de 20,000 personas sin suministro eléctrico debido a incidentes técnicos relacionados con los ataques.
Este ataque se considera el mayor realizado con drones contra la región desde el inicio de la guerra, según la agencia TASS. El Ministerio ruso de Defensa afirmó que un total de 1,015 drones ucranianos fueron neutralizados en diversas regiones del sur y oeste del país durante el fin de semana.
En Ucrania, Zelenski reportó que Rusia bombardeó infraestructuras eléctricas en varias regiones, dejando a «decenas de miles de familias» sin electricidad. Al menos dos personas murieron y doce resultaron heridas, incluidos dos niños, en estos ataques.
Las últimas semanas han visto un incremento en los bombardeos rusos contra infraestructuras ucranianas, generando preocupación entre la población por la posibilidad de enfrentar otro invierno sin calefacción. Las relaciones entre Washington y Kiev se han deteriorado, especialmente tras la firma de un decreto por Trump que exime a Rusia de nuevas sanciones, lo que ha sido criticado por Ucrania.

