La segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Brasil, programada para el próximo domingo, definirá el futuro del expresidente Jair Bolsonaro, quien se encuentra condenado a prisión por golpismo. Su hijo, Flávio Bolsonaro, ha prometido indultarlo si gana las elecciones, donde se enfrenta al actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva.
Flávio, candidato del Partido Liberal (PL), ha manifestado que, de ser elegido, otorgará un perdón a su padre, quien cumple una condena de 27 años en prisión domiciliaria. Además, ha indicado que Jair Bolsonaro tendría un papel en su gobierno, a pesar de que la posibilidad de un indulto inmediato es considerada inviable por expertos legales.
Desafíos legales para el indulto
El senador ha afirmado que, si gana, su padre lo acompañará en la ceremonia de posesión el 5 de enero de 2027. Sin embargo, los juristas advierten que los trámites burocráticos para un indulto o gracia podrían tardar varios días, lo que complica la posibilidad de una liberación exprés.
El jurista Álvaro Jorge explicó que, incluso si se decreta el indulto el mismo día de la investidura, la notificación al juzgado y la orden de liberación por parte de la Corte Suprema requerirían tiempo. Además, anticipó que la oposición probablemente presentaría recursos que llevarían el caso a los tribunales.
La concesión de un indulto es prerrogativa del presidente, pero puede ser objeto de objeciones ante la Corte Suprema. Esto ya ocurrió con el exdiputado Daniel Silveira, cuyo indulto fue declarado inconstitucional por el Supremo.
Otras opciones para Bolsonaro
El indulto es un mecanismo colectivo, mientras que la gracia es individual. Jair Bolsonaro podría ser liberado antes de la investidura si se aprueba un recurso que revise su condena por golpismo, que se discutirá tras las elecciones, según el magistrado Kassio Nunes Marques.
La revisión del caso tendría que ser aprobada por la mayoría de los cinco miembros de la Segunda Sala de la Corte Suprema. Sin embargo, algunos magistrados han señalado que cualquier decisión final dependerá de una votación en el plenario.
Flávio Bolsonaro también podría buscar una amnistía, que beneficiaría no solo a su padre, sino a otros condenados por golpismo. Esta opción requeriría la aprobación del Congreso, donde el PL ha logrado convertirse en la mayor fuerza legislativa tras las recientes elecciones.
A diferencia del indulto, la amnistía perdona el delito y anula la inhabilitación política que impide a Jair Bolsonaro participar en elecciones hasta 2060. Flávio ha negado que su padre haya discutido cargos en su posible gobierno, pero ha reconocido que sería un consejero importante.
El presidente del PL, Valdemar Costa Neto, ha indicado que Jair Bolsonaro no formará parte del Gabinete ministerial, pero su influencia en la administración sería significativa.

