La bolsa de São Paulo, la más grande de América Latina por volumen negociado, cerró este jueves con una leve subida del 0,17%, alcanzando 177.649 puntos, mientras los inversores esperan un acuerdo entre Estados Unidos e Irán para finalizar la guerra en Oriente Medio.
El mercado de divisas mostró estabilidad, con el real brasileño cerrando plano, con un ligero aumento del 0,06% frente al dólar, que se cotiza a 5,000 reales para la venta en el tipo de cambio comercial brasileño.
Los operadores están atentos a las negociaciones entre EE.UU. e Irán, mediadas por Pakistán, para lograr un cese definitivo de las hostilidades que comenzaron el 28 de febrero y se han extendido a otros países de la región.
La República Islámica está evaluando una nueva propuesta estadounidense, que se basa en un texto presentado por Teherán hace varias semanas, y sobre la cual se han realizado múltiples rondas de «intercambio de mensajes», según el Ministerio de Exteriores iraní.
A pesar de la caída del barril de Texas, referencia en América, la estatal brasileña Petrobras logró recuperar parte de su valor, avanzando entre 0,5% y 1% después de haber perdido más del 3% el miércoles.
El sector siderúrgico también tuvo un buen desempeño, con aumentos en las acciones de CSN Mineração y Usiminas, que subieron 3,4% y casi 2%, respectivamente.
Sin embargo, las acciones de la empresa azucarera y energética Raízen cayeron 7,1%, al igual que la compañía de seguros médicos Hapvida con 7,0% y el grupo de concesionarios Automob que bajó 6,4%.
El volumen financiero en la bolsa paulista se acercó a 24.000 millones de reales (equivalente a 4.800 millones de dólares o 4.100 millones de euros), con aproximadamente 3,1 millones de operaciones, según los resultados preliminares al cierre de la sesión.

