El Banco Mundial proyecta una disminución del 7% en los precios internacionales de los productos básicos para 2026, lo que marcaría el cuarto año consecutivo de moderación. A pesar de esta tendencia, se anticipa un aumento del 5% en los precios de los metales preciosos, impulsado por las inversiones. Este pronóstico se basa en la actividad económica mundial moderada y tensiones comerciales persistentes.
El informe indica que los precios de la energía disminuirán un 10% en 2026, tras una reducción proyectada del 12% en 2025. La debilidad en los mercados de productos básicos se ha visto afectada por la actividad económica moderada y crisis de oferta provocadas por el clima. En particular, el precio del petróleo Brent cayó un 14% en los primeros nueve meses de 2025 debido a un exceso de oferta y una demanda débil, especialmente en China.
Proyecciones por tipo de producto
En el caso del gas natural, se espera que los precios aumenten debido a la fuerte demanda de gas natural licuado (GNL) en Europa. Por otro lado, los precios de los metales básicos repuntaron en el tercer trimestre de 2025 gracias a la resiliencia de la demanda mundial y las interrupciones en el suministro, especialmente del cobre. Los precios de los alimentos básicos han caído por tercer trimestre consecutivo, influenciados por los abundantes suministros de cereales.
En cuanto a los fertilizantes, se prevé un aumento del 21% en 2025, aunque se moderará en 2026 y 2027, manteniéndose por encima del promedio de 2015-2019. Este incremento se debe a la sólida demanda, restricciones comerciales y déficits de producción. Los precios de los metales básicos se espera que aumenten un 3% en 2025, manteniéndose estables en 2026.
Respecto al petróleo, se anticipa que los precios del Brent promedien USD 68 por barril en 2025, una disminución de USD 13 en comparación con 2024, y continúen bajando a alrededor de USD 60 por barril en 2026. La OPEP ha tomado decisiones mensuales para aumentar gradualmente los objetivos de producción, lo que ha contribuido a un incremento de la oferta mundial.
Finalmente, el Banco Mundial resalta la importancia de fijar un precio al carbono, lo que genera recursos públicos que pueden destinarse al empleo y al crecimiento sostenible. En 2025, estos mecanismos movilizaron más de US$107.000 millones a nivel global, el triple de lo recaudado en 2016, con 87 políticas activas documentadas en todo el mundo.
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