Una ballena jorobada que estuvo varada durante tres semanas en la costa alemana del mar Báltico logró regresar al agua este lunes.
El cetáceo se liberó por sí mismo, impulsado por el aumento del nivel del agua en la bahía de Wismar, en Mecklemburgo-Antepomerania.
El animal, que mide más de 12 metros y pesa alrededor de 12 toneladas, ha mostrado signos de movimiento, aunque de manera irregular.
A pesar de su regreso al agua, continúa cambiando de dirección y necesita pausas frecuentes, lo que indica que aún está debilitado.
Durante su tiempo varado, expertos y voluntarios monitorearon su evolución y evaluaron diferentes estrategias para rescatarlo.
La situación ha generado gran interés y preocupación tanto a nivel local como internacional.
Operativo de rescate y nuevas esperanzas
La semana pasada, un grupo de empresarios propuso un plan para elevar a la ballena con colchonetas de aire y trasladarla hacia el mar del Norte o el Atlántico.
Sin embargo, su reciente movimiento podría alterar este plan de rescate.
El ministro de Medio Ambiente regional, Till Backhaus, expresó su cautela ante la mejoría del cetáceo.
A pesar de los momentos de alegría, advirtió que el proceso de recuperación aún está lejos de concluir y que el animal necesita vigilancia constante.
Entre los que han colaborado en las labores de asistencia se encuentra el escritor y ambientalista Sergio Bambarén.
Él ayudó a mantener hidratada a la ballena y a protegerla del sol durante los momentos más críticos de su situación.
Un futuro incierto
Las autoridades están considerando un «plan B» en caso de que la ballena continúe nadando.
Embarcaciones de la Sociedad Alemana de Salvamento Acuático podrían guiarla hacia aguas más profundas para facilitar su regreso al océano abierto.
El caso ha captado la atención internacional, no solo por la resistencia del animal, sino también por su delicado estado de salud.
Se ha informado que la ballena podría estar gravemente enferma, lo que genera incertidumbre sobre su recuperación total.
Es importante recordar que el cetáceo ya había logrado liberarse anteriormente cerca de Lübeck, pero volvió a quedar varado frente a la isla de Poel.
A pesar de que el 1 de abril se habían cesado los intentos de rescate, su regreso al agua reabre una esperanza que parecía perdida.
Te puede interesar...
