Las elecciones dominicanas de 1996 marcaron un hito en la historia política del país, con la necesidad de una segunda vuelta electoral que surgió tras las controvertidas elecciones de 1994. En este proceso, el Partido Revolucionario Dominicano (PRD) y el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) se enfrentaron, pero la clave del poder recayó en el Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) y su líder, Joaquín Balaguer.
Este proceso electoral fue especial porque fue la primera vez que Balaguer no se presentó como candidato desde 1966, después de haber gobernado durante 22 años. La crisis de 1994, donde Peña Gómez acusó a Balaguer de fraude, condujo a un pacto político que redujo el mandato presidencial a dos años y estableció la regla del 50% más uno de los votos para ganar en primera vuelta.
En la primera vuelta de mayo de 1996, Peña Gómez lideró con un 45.94% de los votos, seguido por Leonel Fernández con un 38.93% y Jacinto Peynado con un 14.99%. Al no alcanzar ningún candidato el umbral requerido, se decidió que la presidencia se definiría en un balotaje entre Peña Gómez y Fernández.
Ante esta situación, el PRSC optó por una alianza con el PLD, formalizada el 2 de junio de 1996 en el Palacio de los Deportes. Durante la firma del acuerdo, Balaguer pronunció una frase memorable: “El camino malo está cerrado… cerrado definitivamente a la maldad y a la demagogia y abierto de par en par al patriotismo dominicano”.
Esta declaración fue una referencia directa a Peña Gómez, quien había denunciado el fraude electoral en su contra y cuestionaba su ascendencia. La alianza entre el PRSC y el PLD resultó crucial, ya que sumó los votos del reformismo a favor de Fernández, inclinando la balanza en la contienda.
Años después de estos eventos, los tres líderes políticos más destacados de esa época fallecieron. Peña Gómez murió el 10 de mayo de 1998 a los 61 años, tras luchar contra el cáncer de páncreas. Juan Bosch, fundador del PLD, falleció el 1 de noviembre de 2001 debido a problemas respiratorios, y Balaguer murió el 14 de julio de 2002 a los 95 años, tras un paro cardíaco en Santo Domingo.

