PARÍS.- Bad Bunny encendió París en el primero de sus dos conciertos en el Plenitude Arena, donde unas 45.000 personas disfrutaron de una noche llena de música y baile. El evento, que tuvo lugar en el estadio conocido anteriormente como La Défense Arena, se convirtió en una celebración de la cultura puertorriqueña, con salsa y mucho español en el ambiente.
El espectáculo comenzó con un video que mostraba una propuesta de matrimonio fallida frente a la torre Eiffel, donde la protagonista prefería asistir al concierto. Al iniciar su actuación, Bad Bunny hizo que el público recitara el comienzo de la canción ‘LA MuDANZA’ para darle la bienvenida, desatando la euforia de los asistentes.
El artista, que no se presentaba en París desde 2019, recordó su ausencia y pidió a los fans que lo hicieran sentir bienvenido. El concierto, que se repetirá mañana antes de continuar hacia Suecia, llegó a la capital francesa tras una única fecha en Marsella, donde también aprovechó la rivalidad futbolística entre ambas ciudades para animar a la multitud.
Bad Bunny instó a los asistentes a disfrutar y acercarse a sus parejas, además de abrazarse a sí mismos si estaban solos. Durante el show, estuvo acompañado por grupos musicales tradicionales de Puerto Rico, como Los Pleneros de la Cresta, y presentó éxitos como ‘Tití me preguntó’ y ‘Yo perreo sola’.
A pesar de la ausencia de grandes celebridades en el escenario, se pudo ver al actor francés Vincent Cassel entre el público. No hubo colaboraciones especiales, pero el puertorriqueño dedicó a París una canción exclusiva titulada ‘VOU 787’, destacando la conexión con la cultura latina.
Bad Bunny recordó sus primeros conciertos en la ciudad, que fueron emocionantes, pero aseguró que esta presentación era más especial, ya que traía consigo no solo música, sino también su bandera y su cultura. En la parte final del espectáculo, interpretó temas como ‘DÁKITI’ y ‘Yonaguni’, cerrando con un impresionante show pirotécnico.
Patricia Pérez, una asistente española, describió el concierto como el mejor de su vida, destacando la energía y la diversión que se vivió durante las dos horas y media de espectáculo. Aseguró que repetiría la experiencia sin dudarlo.

