En un contexto donde República Dominicana registró 3,114 muertes por siniestros de tránsito en 2024, los primeros bachilleres del programa Guardianes del Tránsito recibieron su título de graduación y un carnet de aprendizaje tras completar una formación en seguridad vial. El Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant) entregó 58 carnets a estudiantes que participaron en esta iniciativa, que se desarrolla mediante un acuerdo con el Ministerio de Educación.
El objetivo del programa es introducir la educación vial antes de que los jóvenes se conviertan en conductores, en un país donde los accidentes de tránsito representan un alto costo humano. Según el Intrant, el 65.5% de las muertes registradas en 2024 involucraron motocicletas. El Centro Psicopedagógico Ozama fue el primero en implementar el plan piloto, donde 14 estudiantes recibieron los primeros carnets oficiales de Guardianes del Tránsito.
A través de Guardianes del Tránsito, los estudiantes acreditan 30 de las 60 horas de labor social requeridas para graduarse. A cambio, reciben capacitación sobre normas de tránsito y prevención de riesgos, además del carnet de aprendizaje. Hasta ahora, la formación ha beneficiado a 620 alumnos de seis centros educativos, aunque esta cifra sigue siendo limitada frente a la magnitud del problema vial en el país.
Los primeros 17 bachilleres beneficiados pertenecen al Liceo Emilio Prud´Homme, en Azua, que se convirtió en el primer centro de educación pública fuera del Gran Santo Domingo en entregar el carnet de aprendizaje. Posteriormente, 15 estudiantes del Liceo Víctor Garrido Puello también recibieron el documento, siendo este el primer centro público del Gran Santo Domingo en lograrlo.
El director ejecutivo del Intrant, Milton Morrison, enfatizó la importancia de incorporar la educación vial en la cultura de las nuevas generaciones para reducir muertes y lesiones en las carreteras. «Estos jóvenes no solo cumplen con sus horas de labor social, sino que adquieren conocimientos que los convierten en ciudadanos más conscientes», afirmó Morrison.
La urgencia de trabajar con adolescentes está relacionada con el perfil de las víctimas, ya que cerca del 70% de los fallecidos por accidentes de tránsito tiene entre 15 y 39 años. Además, los motociclistas son los que concentran la mayor parte de las muertes.
Además de los liceos Emilio Prud´Homme y Víctor Garrido Puello, han culminado el programa 35 alumnos del Centro Psicopedagógico Ozama, 72 del Liceo Antonio Duvergé, 189 del Colegio Fernando Arturo de Meriño (Cafam) y 167 del Politécnico Fray Balbino Pineda.
La formación escolar no sustituye la fiscalización ni el cumplimiento de las normas, pero coloca el debate sobre seguridad vial en una etapa previa a la obtención de la licencia, enfatizando que conducir es una responsabilidad con consecuencias para todos en las vías.
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