La autopista 6 de Noviembre se ha convertido en un lugar de luto constante, donde los accidentes mortales son una trágica realidad.
Expertos advierten que es necesario un enfoque integral para reducir la siniestralidad en esta vía.
Esto incluye un mayor control de velocidad, mejor iluminación, educación vial y un régimen de consecuencias efectivo para los infractores.
Jesús, un hombre que ha perdido a su esposa en un accidente en esta autopista, recuerda con dolor la mañana en que se despidieron.
Níquida, su esposa, murió en un choque ocurrido el 1 de agosto de 2025, cuando un camión impactó la motocicleta en la que viajaba.
Este trágico evento marcó un antes y un después en su vida.
Desde su inauguración en 1999, la autopista fue concebida como una vía de progreso. Sin embargo, con el tiempo se ha transformado en un corredor de tragedias, donde las estadísticas de accidentes son alarmantes.
Entre 2020 y 2024, se registraron 169 accidentes, resultando en 203 muertes y 413 heridos, según el Observatorio Permanente de Seguridad Vial (Opsevi).
Un panorama desolador
La autopista 6 de Noviembre presenta más de una docena de puntos críticos, lo que la posiciona entre los corredores más peligrosos del país.
San Cristóbal, en particular, ha sido una de las provincias con mayor incidencia de muertes por accidentes en esta vía.
El dirigente comunitario Elvis Rodríguez describe la situación como una «carnicería humana», pidiendo a las autoridades que tomen medidas urgentes.
Propone la construcción de un puente peatonal y la rehabilitación de la carretera Sánchez vieja como soluciones viables para reducir la mortalidad en la zona.
Kenia González, CEO de Mujeres en la Vía, señala que el problema no radica solo en la infraestructura, sino en la falta de aplicación de la Ley 6317 de movilidad, tránsito y transporte terrestre.
Sin sanciones efectivas, conductas peligrosas se normalizan, aumentando el riesgo de accidentes.
Propuestas para mejorar la seguridad
El arquitecto Jesús Mayobanex Suazo enfatiza que la autopista no está diseñada para el uso actual.
La falta de planificación vial ha permitido que peatones y vehículos pesados coexistan en un espacio de alta velocidad, creando un entorno propenso a accidentes.
Las soluciones deben ser integrales, según los expertos. Esto incluye la mejora de la iluminación, la implementación de controles de velocidad y la educación vial continua.
Además, sugieren que las sanciones deben ir más allá de multas económicas, incorporando medidas como la suspensión de licencias y la incautación de vehículos.
El dolor de las víctimas y sus familias resuena en la comunidad, donde cada accidente deja una marca imborrable.
La necesidad de un cambio es urgente, y la implementación de medidas efectivas podría salvar vidas en la autopista 6 de Noviembre.
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