Organizaciones defensoras de derechos humanos denunciaron un aumento de la violencia contra la comunidad LGBTIQ+ en Honduras, donde entre enero y mayo de este año se han registrado 17 asesinatos vinculados a crímenes de odio, cifra superior a la reportada en el mismo período de 2022.
La denuncia fue presentada por la Asociación Colectivo Violeta, Grupo Transfenix, Grupo Labry’s Artemis y el Observatorio de Derechos Humanos de las Personas LGBTIQ+ en Honduras, quienes advirtieron sobre el deterioro de la seguridad para las personas sexualmente diversas en el país centroamericano.
Según las organizaciones, los ataques responden a patrones históricos de discriminación, exclusión y violencia estructural motivados por la orientación sexual o identidad de género de las víctimas. Además, señalaron que la impunidad en estos casos supera el 95%, lo que consideran una grave falla del Estado hondureño.
El activista Francisco Mencía indicó que desde 1997 se contabilizan al menos 599 muertes violentas de personas LGBTIQ+ en Honduras, cifra que refleja la vulnerabilidad constante que enfrenta esta población.
Las organizaciones atribuyeron el aumento de la violencia a discursos de odio promovidos por sectores conservadores, grupos religiosos fundamentalistas, medios de comunicación y algunas figuras públicas, lo que, afirman, fomenta la homofobia, transfobia y otras formas de discriminación.
Asimismo, recordaron que organismos internacionales como Human Rights Watch y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos han catalogado a Honduras como uno de los países más peligrosos de América Latina para las personas trans.
Ante esta situación, los colectivos exigieron medidas urgentes de protección, investigaciones bajo protocolos de crímenes de odio, sanciones contra los responsables y la creación de mecanismos de prevención y refugios seguros para las víctimas.
Las denuncias se producen en vísperas del Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia, que se conmemora cada 17 de mayo.

