El consumo de marihuana en la República Dominicana ha aumentado, a pesar de que su cultivo y comercialización están prohibidos por la ley 50-88. La Asociación Casa Abierta advierte sobre la necesidad de que el Gobierno implemente políticas de prevención y reinserción social para aquellos afectados por el consumo de sustancias. Esta situación se hace evidente en espacios públicos como parques, conciertos y universidades, donde el olor a marihuana se ha vuelto común.
A pesar de las restricciones legales, el consumo de marihuana se ha normalizado, lo que genera preocupación por el inicio en edades tempranas y la falta de políticas preventivas. La ley establece penas de cinco a 20 años de prisión para quienes cultiven más de 20 plantas, con multas que varían entre 2 mil y 250 mil pesos, dependiendo de la cantidad de plantas involucradas.
La marihuana sigue siendo una de las drogas más consumidas en el país, ocupando el segundo lugar entre los narcóticos decomisados entre 2021 y el primer trimestre de 2026. Según la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), se han incautado aproximadamente 35,141.15 kilogramos de marihuana en ese periodo.
Recientemente, se desmanteló un sembradío en la provincia San José de Ocoa, con un peso superior a 13,800 libras, que no figura en las estadísticas previas. Esta operación fue resultado de un trabajo conjunto entre el Ministerio Público y la DNCD, y se relaciona con un operativo anterior donde se eliminaron unas 3,000 plantas.
Entre los mayores decomisos también se destaca un cargamento de 4,836 libras confiscado en mayo de 2025, camuflado en un camión cisterna en la carretera Pedernales-Oviedo. Las autoridades lo consideraron uno de los mayores operativos en la zona fronteriza.
La Asociación Casa Abierta recomienda que las autoridades se enfoquen más en la prevención y el tratamiento, en lugar de solo en las sanciones. Juan de la Rosa Hidalgo, director ejecutivo de la entidad, señala que no se han desarrollado políticas públicas suficientes para prevenir el consumo de sustancias, a pesar de las recomendaciones internacionales.
Hidalgo destaca que el consumo de narcóticos ha aumentado a nivel mundial, con el cannabis como una de las sustancias más consumidas. Aunque no hay datos específicos sobre la República Dominicana, se observa que el inicio del consumo suele ocurrir a edades tempranas.
El psicólogo aclara que el uso frecuente de marihuana no necesariamente conduce a la adicción, aunque la dependencia puede causar daños neurológicos y sociales. La mayoría de los consumidores inician a temprana edad, pero muchos logran abandonar el consumo sin consecuencias graves.
Casa Abierta ofrece atención ambulatoria y recibe recursos del Ministerio de Salud Pública desde 1975, aunque su director considera que estos fondos son insuficientes. Para combatir el consumo problemático de sustancias, Hidalgo enfatiza la importancia de la educación en valores y la responsabilidad familiar en la formación de los jóvenes.

