El presidente municipal de San Miguel Amatitlán, Joel Ángel Bravo Martínez, fue asesinado a tiros este sábado en el estado de Oaxaca, tras haber denunciado previamente una agresión armada en carretera y en medio de reportes sobre su solicitud de protección a autoridades estatales.
La Fiscalía General del Estado de Oaxaca confirmó que el alcalde fue atacado con disparos de arma de fuego en su domicilio durante la mañana. Sin embargo, no se han detallado las circunstancias del crimen.
Investigaciones en curso
La Fiscalía estatal indicó que ha comenzado las investigaciones correspondientes «para delitos de alto impacto». Equipos de la Agencia Estatal de Investigaciones y del Instituto de Servicios Periciales fueron enviados al lugar para procesar la escena y recolectar evidencias.
El gobernador de Oaxaca, Salomón Jara, condenó el asesinato y aseguró que ha instruido a las autoridades para que el crimen no quede impune. «En Oaxaca no permitiremos que la violencia se imponga sobre la ley ni sobre la voluntad de nuestras comunidades», afirmó.
Bravo Martínez, de 53 años, pertenecía al Partido Acción Nacional (PAN) y había sido candidato en las elecciones de 2024 por una coalición que incluye al PAN, PRI y PRD. Su homicidio se produjo semanas después de que denunciara una agresión en carretera.
El 22 de mayo, hombres armados interceptaron el vehículo en el que viajaba y lo golpearon junto a miembros de su equipo. Tras este incidente, el alcalde había expresado preocupaciones sobre su seguridad y solicitado protección a las autoridades estatales.
Hasta el momento, no se han reportado detenciones ni se ha esclarecido el posible móvil del crimen. El asesinato de funcionarios públicos en México sigue siendo un problema persistente, con al menos 136 asesinatos documentados en 2025 por la organización Data Cívica, dentro de un total de 246 ataques registrados ese año.

