Autoridades sanitarias de Argentina detectaron hantavirus en ratones en Tierra del Fuego, una región que no había registrado casos desde que la notificación de la enfermedad se volvió obligatoria en 1996. La variante encontrada en los roedores es distinta a la del brote que se reportó en el crucero «Hondius», que causó tres muertes, según informó el Ministerio de Salud.
Los análisis realizados por el Instituto de Virología Malbrán confirmaron que la variante viral hallada en los ratones no está relacionada con los casos humanos del brote investigado. Esto permitió descartar que los roedores analizados fueran la fuente de infección vinculada a ese evento.
El crucero «MV Hondius» zarpó el 1 de abril desde el puerto de Ushuaia hacia Cabo Verde, y días después, un pasajero falleció en alta mar a causa del hantavirus. Posteriormente, su esposa y un tercer pasajero también murieron, lo que provocó una emergencia sanitaria y cuarentenas en varios países, con alrededor de 13 infectados, según la Organización Mundial de la Salud.
Los estudios revelaron que los casos de hantavirus corresponden a la cepa Andes, que es endémica en el sur de Chile y Argentina, y la única conocida que puede transmitirse entre humanos. El hantavirus es un virus poco común para el cual no existen vacunas, y es transmitido por el ratón «colilargo» (Oligoryzomys longicaudatus).
En mayo, una misión del Malbrán en Ushuaia capturó 144 roedores para su análisis, pero no encontró ejemplares de la especie «colilargo». Sin embargo, se detectaron anticuerpos específicos contra hantavirus en cinco ejemplares del género Abrothrix, según el informe del Ministerio de Salud.
El origen del contagio del primer caso, un turista neerlandés que había viajado por varias provincias de Argentina, parte de Chile y Uruguay antes de embarcar, sigue sin estar claro. Los estudios genéticos indicaron que el virus encontrado en los roedores es emparentado con el virus Andes, aunque se trata de «una variante viral no descripta previamente».
A pesar de la detección de hantavirus en los roedores, se enfatiza que es diferente de la variante observada en los casos humanos relacionados con el brote del crucero, lo que ofrece un rayo de esperanza en la contención de la enfermedad en la región.

