El canciller argentino, Pablo Quirno, utilizó el término «superinteligencia» para referirse a la inteligencia artificial (IA) durante la reunión de ministros de Exteriores del G20 en Atlanta, un cambio de vocabulario impulsado por el presidente estadounidense, Donald Trump.
Quirno manifestó en redes sociales que Argentina «pretende ser un protagonista» en la carrera tecnológica y un «proveedor confiable» de energía, alimentos y tierras raras para el mundo. Además, destacó que «las súper inteligencias y los centros productores de energía y minerales se retroalimentan y se potencian», lo que podría generar un aumento en la creación de data centers y sectores relacionados.
Trump ha promovido el uso de «superinteligencia» desde septiembre, buscando evitar la regulación del sector de la inteligencia artificial para no perder la ventaja tecnológica frente a China. El mandatario también ha criticado a los medios que utilizan el término IA y ha ordenado a su Gobierno eliminar esta expresión en favor de la nueva terminología.
En una reciente comparecencia, el presidente de la Reserva Federal estadounidense, Kevin Warsh, también empleó el término «superinteligencia», que ha sido impuesto por la Casa Blanca en documentos oficiales.
La adopción de este término por parte del canciller argentino refleja la alineación del Gobierno de Javier Milei con la Administración de Trump. Esta tendencia se evidencia en decisiones recientes, como la votación de Argentina junto a Estados Unidos en contra de la resolución anual de la Asamblea General de la ONU que solicita levantar el embargo estadounidense contra Cuba.

