El gigante petrolero saudita Aramco evacuó este jueves a su personal no indispensable de su sede en el este de Arabia Saudita, debido a la intensificación de los ataques hutíes en la región. La decisión se tomó tras semanas de disturbios que han afectado gravemente al país, el mayor exportador mundial de petróleo.
Desde la semana pasada, los empleados no esenciales ya estaban trabajando a distancia después de que la sede fuera alcanzada por un ataque. Ahora, los pocos trabajadores que aún permanecían en el complejo han recibido instrucciones de laborar desde casa hasta nuevo aviso.
Una fuente anónima indicó que se emitió una orden de evacuación, aunque no se especificó el motivo. Las áreas residenciales del complejo de Dhahran no han sido cerradas ni evacuadas, según las mismas fuentes.
La evacuación se produjo horas después de un ataque nocturno contra el aeropuerto de Dammam, que resultó en dos muertos y ocho heridos. Estos ataques han generado serios problemas para Arabia Saudita, obligando al cierre temporal del aeropuerto de Riad y al aplazamiento de una importante conferencia de inversiones.
Los hutíes afirmaron haber atacado la sede de Aramco, un vasto complejo que incluye múltiples edificios y áreas residenciales. Las autoridades sauditas confirmaron que un edificio en la zona del centro de operaciones fue alcanzado.
Empleados de la empresa informaron que una torre de la sede fue impactada, indicando que «los tres últimos pisos habían desaparecido». Sin embargo, AFP no ha podido verificar de manera independiente la magnitud de los daños.
Los ataques hutíes contra infraestructuras civiles sauditas, especialmente instalaciones petroleras y aeropuertos, han alcanzado niveles sin precedentes en las últimas semanas. Este mes, veintidós personas han perdido la vida en ataques a aeropuertos sauditas, según un recuento de AFP basado en cifras oficiales.

