El periodista Brian Tuohy ha publicado un libro titulado «Juegos fraudulentos: apuestas deportivas, manipulación de partidos y el FBI», donde aborda el tema de las apuestas en el béisbol y sus implicaciones.
En su obra, Tuohy destaca el caso de Pete Rose, mánager de los Rojos de Cincinnati, quien fue investigado en 1987 por apostar en 52 partidos de su propio equipo.
Esta actividad formaba parte de un patrón más amplio en el que Rose apostaba grandes sumas de dinero en deportes.
A pesar de que inicialmente negó las acusaciones, Rose confesó en sus memorias de 2004 haber apostado en béisbol durante años.
Como resultado, en 1989 aceptó una prohibición permanente para jugar al béisbol y en 1990 fue condenado a cinco meses de prisión por evasión de impuestos.
Controversias en el béisbol moderno
Otro caso relevante ocurrió en 2010, cuando Charlie Samuels, encargado del vestuario de los New York Mets, se vio envuelto en un escándalo relacionado con apuestas.
Una investigación del Departamento de Policía de Nueva York reveló que Samuels apostaba con un corredor de apuestas vinculado a la mafia.
Samuels admitió haber apostado en béisbol, aunque afirmó que solo lo hizo una vez. Además, fue acusado de robar artículos de colección del equipo, valorados en 2,3 millones de dólares.
Como consecuencia, fue despedido de los Mets y vetado de por vida de los partidos del equipo.
Se declaró culpable de fraude fiscal y posesión de bienes robados, recibiendo una condena de cinco años de libertad condicional y una multa de 75,000 dólares.
Otros momentos destacados en la historia del béisbol
En 1970, el lanzador Tom Seaver de los Mets logró un hito impresionante al ponchar a 19 bateadores en un partido contra los Padres, estableciendo un récord al ponchar a 10 consecutivos.
En 1996, Alex Rodríguez fue colocado en la lista de lesionados por 15 días, mientras que en 1997, Felipe Rojas Alou alcanzó su victoria número 400 como mánager en un juego de los Expos contra los Cubs.
En 1987, Stanley Javier de Oakland conectó su primer jonrón en las Grandes Ligas frente al lanzador Mike Witt de Anaheim, un momento memorable en su carrera.

