La escritura es una actividad que trasciende las profesiones. Aunque se espera que quienes han completado estudios superiores puedan redactar informes y artículos, la creación literaria, como la poesía, a menudo se asocia con un talento innato.
Sin embargo, este no es un ámbito exclusivo de unos pocos.
Los veterinarios, por ejemplo, no solo se dedican a cuidar de los animales. También son músicos, cantantes y poetas.
Este año, se presentó el libro “Antología Poética, voces veterinarias”, que reúne las obras de diez profesionales del campo agrícola que también cultivan el arte de la poesía.
Entre los autores destaca Ana Silvia Reynoso, reconocida médica veterinaria y exdecana de la Facultad de Ciencias Agronómicas y Veterinarias de la UASD.
Junto a ella, otros veterinarios como Jacinto López Rosario y Norberto Rojas Canela también aportan sus voces a esta antología.
Un aporte a la visibilidad del veterinario escritor
La obra fue compilada por Alfonso Torres Ulloa, quien ha publicado más de veinte libros en diversos géneros.
Durante la presentación, el doctor José Manuel Segura de Óleo, vicepresidente del Colegio Dominicano de Médicos Veterinarios, destacó la importancia de visibilizar a los veterinarios como escritores, desafiando la percepción común de su profesión.
Los poemas incluidos abordan temas universales como el amor, el humor y las problemáticas sociales.
También hay espacio para la inspiración religiosa y la expresión patriótica, demostrando que la ciencia y el arte pueden coexistir y enriquecerse mutuamente.
Torres Ulloa enfatiza que la ciencia y la cultura deben ir de la mano. Las experiencias cotidianas de los veterinarios, desde el trabajo hasta las relaciones interpersonales, son fuentes valiosas para la creación literaria, incluyendo la poesía.
La naturaleza como musa
El contacto constante con la naturaleza brinda a los veterinarios una perspectiva única que alimenta su creatividad.
Los sonidos y aromas del entorno natural pueden inspirar obras artísticas, y la vida animal se convierte en un recurso para la expresión literaria.
Los veterinarios tienen la capacidad de traducir los sentimientos de sus pacientes en versos. A medida que avanzan en sus carreras, muchos de ellos encuentran en la escritura una nueva vocación.
La jubilación puede ser una oportunidad para explorar este talento.
Para concluir, compartimos unos versos de Ana Silvia Reynoso: “Señor, cura con mis labios / tu herida que se ahonda / sacia con mis lágrimas / la sed que a ti te abrasa”.
Estas palabras reflejan la sensibilidad y el arte que los veterinarios aportan a la poesía.

