La Asociación Nacional de Agencias Distribuidoras de vehículos (Anadive) denunció que la revisión física para el traspaso de vehículos se ha convertido en un “dolor de cabeza” para los ciudadanos que deben realizar este trámite en la Dirección General de Impuestos Internos (DGII). En el año 2025, se llevaron a cabo unas 225,000 certificaciones, generando una recaudación de 300 millones de pesos.
Según un comunicado, la centralización del proceso y la ubicación del nuevo centro en la Circunvalación Norte de Santo Domingo han causado retrasos y largas filas, afectando tanto a las empresas distribuidoras como a los contribuyentes. Anadive subrayó que esta situación también perjudica a la administración tributaria, que deja de percibir ingresos de los traspasos en tiempo hábil.
Problemas derivados del nuevo sistema
La asociación manifestó que la situación ha generado una impresión de improvisación, siendo rechazada por las asociaciones que agrupan a distribuidores y vendedores de vehículos, así como por la ciudadanía. Aunque el traslado del centro se realizó con el objetivo de transparentar el proceso, los resultados han sido negativos, con largas filas y desorganización.
Anadive explicó que el antiguo sistema fue reemplazado por una plataforma digital que promete agilizar el proceso de certificación, pero en la práctica ha generado mayores retrasos y costos adicionales para los usuarios. Esto ha afectado a los dealers, quienes enfrentan consecuencias financieras debido a la demora en la documentación necesaria para recibir pagos de financiamientos bancarios.
Las asociaciones empresariales y contribuyentes han solicitado mejoras en el nuevo sistema, sugiriendo que la inspección de vehículos se realice mediante un muestreo estadístico, dado que los riesgos de irregularidades son extremadamente bajos. También proponen que el proceso sea completamente digital, similar al utilizado por la Procuraduría General de la República para la emisión de Certificaciones de No Antecedentes Penales.
Propuestas para mejorar el servicio
Además, Anadive aboga por la creación de centros de verificación en diferentes regiones para evitar que los usuarios tengan que trasladarse hasta Santo Domingo. También se solicita la integración de personal técnico calificado para descongestionar el proceso de fiscalización de automóviles.
Las empresas del sector automotriz y la ciudadanía esperan que se encuentre una solución viable para el problema antes de que la situación se complique aún más.

