Amnistía Internacional (AI) ha instado a los gobiernos a actuar frente a un nuevo orden mundial impuesto por líderes considerados «depredadores».
Este llamado surge a raíz de su informe anual, presentado recientemente.
El documento critica a dirigentes de países como Estados Unidos, Rusia e Israel, acusándolos de socavar las normas establecidas tras la Segunda Guerra Mundial.
AI sostiene que estos líderes favorecen la guerra sobre la diplomacia.
En particular, el informe menciona a Estados Unidos por realizar «homicidios extrajudiciales» fuera de sus fronteras y por acciones ilegales contra naciones como Venezuela e Irán.
Críticas a líderes globales
Durante la presentación del informe en Londres, la secretaria general de AI, Agnès Callamard, calificó de «depredadores» a Donald Trump, Vladimir Putin y Benjamin Netanyahu.
Según Callamard, estos líderes han seguido una estrategia de conquista que ha llevado a un aumento de la violencia y la represión a nivel mundial.
El informe también señala que el gobierno israelí ha continuado con su ofensiva en Gaza, a pesar de un acuerdo de alto el fuego.
AI critica la falta de acción significativa por parte de la comunidad internacional ante esta situación.
Callamard lamentó que muchos líderes internacionales, especialmente en Europa, han mostrado «cobardía» frente a estos desafíos, aunque destacó a España y Eslovenia como excepciones al calificar la guerra en Gaza de «genocidio».
Desafíos a las instituciones internacionales
Amnistía Internacional advierte que las instituciones internacionales han enfrentado ataques sin precedentes desde 1948. Esto incluye sanciones impuestas por Estados Unidos a magistrados de la Corte Penal Internacional y la retirada de este país de varios organismos.
El actual conflicto en Oriente Medio es visto como un ejemplo del desprecio por la ley, con acciones ilegales de Estados Unidos e Israel y represalias de Irán.
AI también menciona la represión violenta de manifestantes en Irán como un hecho alarmante.
A pesar de la gravedad de la situación, AI celebra las iniciativas de activistas en España, Francia y Marruecos que han interrumpido el envío de armas a Israel, así como el compromiso de ciudadanos estadounidenses que han desafiado a las autoridades migratorias.

