Algunas aldeas cristianas de Líbano han solicitado ser «anexadas» a Israel para recibir protección contra los combatientes del movimiento islamista Hezbolá, según declaraciones del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en una entrevista con Fox News. Netanyahu aseguró que Israel protege a estas comunidades y a los cristianos en todo el mundo de los ataques de Hezbolá.
Israel ocupa actualmente una franja del sur de Líbano, un territorio que ha sido escenario de tensiones desde el inicio del conflicto en Oriente Medio el 2 de marzo, cuando Hezbolá lanzó misiles hacia Israel en represalia por la muerte del líder supremo iraní, Alí Jamenei. En respuesta, Israel llevó a cabo intensos bombardeos aéreos y una ofensiva terrestre en el sur del país.
Desarrollo de Jerusalén
En un contexto relacionado, Netanyahu defendió la consolidación de un Jerusalén «que ya no estará dividido» durante un acto en el que se colocó la primera piedra del Centro de Patrimonio de Atarot en Jerusalén Este, un territorio ocupado por Israel desde 1967. Afirmó que el desarrollo de la ciudad es parte de su protección bajo soberanía israelí.
El grupo islamista Hamás condenó el evento, considerándolo una «peligrosa escalada» que busca judaizar la ciudad y transformar el histórico emplazamiento del aeropuerto palestino en un asentamiento colonial. Hamás argumenta que esto impone una nueva realidad de judaización sobre el terreno.
El proyecto de Atarot se enmarca en las conmemoraciones del 50 aniversario de la Operación Entebbe (1976), una misión de rescate en la que fuerzas especiales israelíes liberaron a rehenes secuestrados en el aeropuerto de Entebbe, Uganda. Este nuevo centro estará dedicado a la «memoria histórica» del lugar.

