Octubre es el Mes del Cooperativismo y del Ahorro en la República Dominicana, donde las cooperativas hacen un balance de sus logros y reconocen a sus pioneros. Este mes destaca la importancia de la colaboración entre personas que se organizan para enfrentar necesidades comunes, sin requerir grandes capitales. La Cooperativa Manoguayabo, fundada el 13 de octubre de 1946, fue la primera del país y sigue inspirando a miles de dominicanos a buscar alternativas de crédito y desarrollo.
Con el paso del tiempo, el movimiento cooperativo ha ganado respaldo institucional. La Ley núm. 31-63, promulgada el 25 de octubre de 1963, estableció el Instituto de Desarrollo y Crédito Cooperativo (IDECOOP) para regular y fomentar el sector. Posteriormente, el Decreto 287-98 declaró el 25 de octubre como Día Nacional del Cooperativismo, un reconocimiento que se formalizó en 2026 con la Ley núm. 12-26, que otorga rango de ley a esta celebración.
Ahorro y participación en la cooperativa
El Mes del Ahorro complementa esta celebración, ya que en una cooperativa, ahorrar implica participar en un proyecto colectivo. Cada aporte no solo se guarda, sino que financia el crédito de otros socios, generando oportunidades en la comunidad. Esto transforma al socio en dueño, dándole voz y voto en la administración de sus recursos.
El cooperativismo se basa en valores fundamentales que guían su funcionamiento. La ayuda mutua promueve el desarrollo conjunto, mientras que la responsabilidad implica que cada miembro cumpla con sus deberes. La democracia garantiza que cada socio tenga un voto, independientemente de su aporte, y la igualdad asegura que todos participen en las mismas condiciones.
La equidad se manifiesta en un trato justo en la distribución de beneficios, y la solidaridad fortalece al grupo ante las adversidades. Practicar estos valores es esencial, especialmente en momentos de rendición de cuentas y elecciones dentro de la cooperativa.
Hoy, las cooperativas enfrentan desafíos como la digitalización, la competencia de la banca tradicional y la necesidad de atraer a nuevas generaciones. Adaptarse a estos cambios sin perder su esencia solidaria es crucial para su futuro. Octubre invita a reflexionar sobre el pasado, evaluar el presente y comprometerse a fortalecer las cooperativas para las futuras generaciones.
Se hace un llamado a directivos y colaboradores a gobernar con transparencia y a los socios a participar activamente. El cooperativismo se presenta como un aliado para la inclusión financiera y el desarrollo local, y su éxito depende de la colaboración de todos. Cada peso ahorrado y cada voto emitido son pasos hacia una prosperidad compartida.

