Productores de plátanos de Tamayo están evaluando los daños ocasionados por las fuertes lluvias recientes, que han afectado gravemente la agricultura de la zona. Los agricultores de las comunidades de Arroyo Seco, Honduras, Barranca y otras áreas cercanas se reunieron para constatar las pérdidas en sus cultivos, donde cientos de tareas de plátano resultaron anegadas y severamente dañadas, poniendo en riesgo el sustento de numerosas familias.
Las lluvias, aunque devastadoras para los cultivos, también aportaron 400,000 metros cúbicos de agua a la Presa de Monte Grande, que operaba al 40% de su capacidad. Esto garantiza agua suficiente para el Acueducto Regional del Suroeste (ASURO) y la producción agrícola, además de beneficiar la pesca en la presa.
Sin embargo, los agricultores también reportaron pérdidas significativas en otras cosechas, incluyendo 100 tareas de melones, 120 tareas de yuca y 12 tareas de verduras. Además, las estructuras de distribución, como los canales de riego, sufrieron daños considerables debido a la crecida de aguas y la saturación de los suelos.
Manuel Pérez, vocero de los agricultores, explicó que los sistemas de riego, construidos en zonas montañosas, se ven afectados cuando las lluvias arrastran tierra, piedras y basura, causando la destrucción de tramos en los canales. La situación ha llevado a la saturación de los suelos y el desbordamiento de aguas, impactando directamente las plantaciones de plátano, que son la principal fuente de ingresos de la región.
Los productores expresaron su desesperación, afirmando que están perdiendo todo su esfuerzo y pidiendo ayuda urgente del Gobierno para recuperarse. Durante el recorrido, manifestaron que el plátano se está dañando y que necesitan asistencia inmediata para evitar mayores pérdidas.
Los agricultores hicieron un llamado al Ministerio de Agricultura, al Banco Agrícola y a las autoridades competentes para que realicen una evaluación oficial de los daños y proporcionen insumos, limpieza de canales y drenajes, así como programas de apoyo y financiamiento que les permitan replantar y reactivar sus fincas.
Reiteraron que Tamayo es uno de los principales municipios productores de plátano en la región Enriquillo y advirtieron que, sin apoyo oportuno, la situación podría afectar no solo a las familias productoras, sino también al abastecimiento y los precios del plátano en el mercado nacional.
Además, los agricultores demandan medidas para mitigar los efectos de las lluvias, incluyendo la limpieza de canales y compensaciones del gobierno. También solicitan operativos de fumigación contra enfermedades que afectan las plantaciones y el suministro de fertilizantes a precios subsidiados.
Finalmente, pidieron la reactivación del centro de producción de cormitos de plátano en Tamayo, con variedades endémicas, para mejorar la producción de musáceas en la cuenca.

