Este sábado, dos aeronaves militares estadounidenses realizaron un simulacro de evacuación en Caracas, supervisado por el jefe del Comando Sur, Francis L. Donovan, y autoridades del gobierno interino. La actividad se llevó a cabo en la embajada de EE. UU. mientras un grupo de chavistas protestaba en contra de la acción, considerándola una injerencia.
El simulacro, que tuvo lugar entre las 10:00 a.m. y las 2:00 p.m. (hora local), comenzó con una alarma que anunció el aterrizaje de las aeronaves, seguido por el descenso de los militares y la llegada de ambulancias y bomberos. Según reportes, las aeronaves eran dos MV-22B Osprey de la marina estadounidense.
Donovan, en su segunda visita oficial a Venezuela, se reunió con «altos representantes del gobierno interino» y observó un ejercicio de respuesta militar. El Comando Sur destacó su compromiso con la estabilización de Venezuela y la seguridad en el hemisferio occidental, en el marco del plan de tres fases de la Casa Blanca.
El gobierno venezolano había autorizado previamente el simulacro, argumentando que era parte de «protocolos regulares de seguridad y protección diplomática» ante posibles situaciones de emergencia. Las autoridades aeronáuticas del país fueron responsables de supervisar el ejercicio.
Mientras se desarrollaba el simulacro, decenas de chavistas se concentraron en una plaza del centro de Caracas para manifestar su rechazo. Con consignas como «No al simulacro» y «Yankee, go home!», los protestantes expresaron su oposición a lo que consideran una injerencia estadounidense.
Mariela Machado, dirigente del Movimiento de Pobladores, afirmó que el simulacro es una muestra de manipulación y una injerencia en un país soberano. Otros manifestantes portaban pancartas con mensajes en contra de la intervención estadounidense.
Víctor Romero, un manifestante de 60 años, calificó el ejercicio como una provocación y aseguró que los venezolanos no están contentos con la situación. A pesar de su descontento, expresó su apoyo a la presidenta encargada, argumentando que la relación con EE. UU. es una cuestión de diplomacia forzada.
La diputada chavista Iris Varela también se pronunció en redes sociales, rechazando la intervención estadounidense y afirmando que el pueblo venezolano no se dejará aplastar. En el contexto de estas tensiones, el ministro de Comunicación, Miguel Pérez Pirela, compartió un video del fallecido presidente Hugo Chávez, enfatizando que el chavismo es la garantía de la estabilidad en el país.
Las relaciones diplomáticas entre Venezuela y Estados Unidos se restablecieron en marzo, tras la captura de Maduro en enero por fuerzas estadounidenses, marcando el fin de siete años de ruptura. Actualmente, el encargado de negocios estadounidense en Caracas es John Barrett.
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