La Asociación Dominicana de Profesores (ADP), junto a la Asociación Nacional de Profesionales y Técnicos de la Educación (Anproted) y padres de la “Escuela Básica Padre Brea” en San Francisco de Macorís, realizaron una marcha para exigir mejoras en las condiciones de este centro educativo. La protesta culminó en el Distrito Educativo 07-06, donde los manifestantes denunciaron la precariedad en la que se encuentran las escuelas públicas.
Robert Frías, presidente de la ADP en la zona, criticó a funcionarios del Ministerio de Educación que afirman que todo está resuelto en las escuelas, calificando esas declaraciones de demagógicas. Según Frías, los centros educativos siguen enfrentando condiciones de abandono y falta de recursos, a pesar de que se invierten grandes sumas en propaganda.
Frías destacó la unidad de los sectores involucrados en la educación, incluyendo a padres y madres que enfrentan dificultades en sus centros educativos. Señaló que la lucha por una educación de calidad es una prioridad y que se requiere que el Ministerio de Educación proporcione los recursos necesarios para atender las necesidades de las escuelas.
El dirigente también expresó su preocupación por el retraso en la entrega de recursos correspondientes a la descentralización, que ya lleva más de siete meses. Estos fondos son esenciales para la compra de materiales didácticos y productos de limpieza, lo que agrava las condiciones de funcionamiento de las escuelas.
Frías criticó además la situación de los docentes que aún no han completado la Evaluación de Desempeño Docente, señalando que el retraso en este proceso vulnera los derechos de los trabajadores de la educación. Afirmó que las autoridades habían prometido que estos procesos se completarían en febrero y marzo, lo que no se ha cumplido.
Por su parte, el representante de Anproted respaldó las demandas de la ADP, indicando que el personal técnico conoce las necesidades reales de los centros educativos. Denunció que, hasta noviembre, los fondos de descentralización no habían sido depositados adecuadamente, lo que ha generado deudas y dificultades para llevar a cabo actividades educativas.
Asimismo, cuestionó el uso de los recursos del 4 % del PIB destinado a la educación y reiteró el apoyo de su sector a las luchas del magisterio. La situación actual resalta la urgencia de atender las demandas de la comunidad educativa para garantizar un entorno adecuado para el aprendizaje.

