Activistas y residentes de Doral, la ciudad con mayor proporción de venezolanos en Estados Unidos, exigieron este miércoles al Ayuntamiento que rompa su acuerdo con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) para que esta urbe de Florida deje de ser el «epicentro» de las deportaciones del país.
Eleazar Guevara, emprendedor y miembro del Venezuelan American Caucus (VAC), entregó al Concejo de Doral firmas de 170 familias para solicitar la revocación del ‘Acuerdo 287(g)’, que permite a policías locales colaborar con ICE. Guevara denunció que hay comercios que han perdido hasta el 80 % de sus ventas debido al miedo a las redadas.
«Ya basta. Lo que está viviendo nuestra comunidad es totalmente vergonzoso, no solo por las políticas nacionales de las redadas migratorias y las detenciones a padres, hombres y mujeres de esta ciudad», afirmó Guevara, quien destacó que Doral se ha convertido en el epicentro de las detenciones migratorias en el país.
Apoyo de organizaciones
Guevara estuvo acompañado de grupos como la Unión de Libertades Civiles Estadounidenses (ACLU), el Southern Poverty Law Center y la Coalición de Inmigrantes de Florida (FLIC), que agrupa a más de 80 asociaciones. Estos denunciaron que la oficina del ICE en Miami, donde se encuentra Doral, lidera los arrestos a nivel nacional.
Los activistas anunciaron que reunirán suficientes apoyos ciudadanos para forzar al Concejo de Doral a votar para cancelar su acuerdo con ICE. La alcaldesa, Christi Fraga, argumenta que está obligada por una ley del gobernador de Florida, Ron DeSantis, a mantener el acuerdo, aunque otras ciudades no lo han firmado.
«Lo que queremos es que el Gobierno de Doral mande un mensaje a la comunidad de que quieren proteger a la comunidad y que no son cómplices en esta cacería de brujas», manifestó Thomas Kennedy, consultor de FLIC.
Impacto en la comunidad
Doral, conocido como ‘Doralzuela’ por el 40 % de su población de origen venezolano, ha visto cómo las deportaciones han costado 62 millones de dólares a los contribuyentes locales, según datos del Economic Policy Institute (EPI). Además, los residentes reportaron pérdidas de ventas en comercios de hasta el 80 % en los últimos meses debido al miedo de los trabajadores y habitantes a salir.
«Muchas familias me han contactado y me han dicho: ‘Eleazar, hay personas que tienen más de dos meses que no salen de su casa’», recalcó Guevara, quien mencionó que algunos reciben alimentos en sus hogares.
La residente Liz Rebecca Alarcón, fundadora de Pulso, un medio sin fines de lucro, aseguró que nunca ha visto a la ciudad tan desolada y con tanto miedo como ahora. «Están las mamás en los grupos de WhatsApp diciendo: ‘no puedo llevar a mi bebé porque tengo miedo de que me vaya a agarrar ICE’», relató.
La polémica se intensificó tras la visita del zar de la frontera de Estados Unidos, Tom Homan, quien la semana pasada destacó un récord nacional de casi 200.000 arrestos migratorios en los últimos cuatro meses y advirtió que las deportaciones se intensificarán en 2027.

