Las acciones policiales en la República Dominicana han mostrado un comportamiento excesivo hacia la población, lo que ha generado preocupaciones sobre ejecuciones extrajudiciales y riesgos para la seguridad ciudadana. Estos abusos ocurren en un contexto de reforma policial, que el gobierno ha presentado como una transformación necesaria, pero que ha dejado al país en una situación comprometida.
La Policía Nacional ha perdido la confianza de la ciudadanía, una situación que ha sido tolerada durante mucho tiempo. Esta dinámica de tolerancia ha permitido que se normalicen los abusos policiales, sin que se tomen medidas efectivas para erradicar conductas inapropiadas dentro de la institución.
La tolerancia hacia estos abusos plantea interrogantes sobre el estado de la democracia en el país, ya que contribuye a un ambiente de inseguridad y limita las libertades de los ciudadanos. La percepción de una Policía que actúa con impunidad afecta no solo la seguridad pública, sino también la imagen de la República Dominicana en el ámbito internacional.
Además, esta situación impacta negativamente en el gobierno, especialmente en su etapa final de mandato, donde se espera un cumplimiento efectivo de las promesas de transformación y seguridad. La falta de acción frente a estos abusos podría tener repercusiones en la confianza de la población hacia las instituciones del Estado.

