El presidente dominicano, Luis Abinader, recibió un reconocimiento de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) por su lucha contra el hambre, destacando su liderazgo en este ámbito. Durante su visita a Roma, el director general de la FAO, Qu Dongyu, entregó la Medalla Agrícola, la máxima distinción que otorga la organización, por los logros en la reducción de la pobreza en el país.
Dongyu anunció su próxima visita a la República Dominicana para conocer el modelo implementado por Abinader, con el objetivo de replicarlo en otras naciones. Este reconocimiento es un motivo de orgullo para los dominicanos, ya que proviene de un organismo que otorga premios basados en resultados concretos y no en cabildeos.
Abinader no viajó a Roma para solicitar ayuda, sino para recibir este reconocimiento que resalta el esfuerzo del gobierno por erradicar el hambre, uno de sus principales objetivos. La República Dominicana mantiene la prevalencia de subalimentación por debajo del 2.5% y ha cumplido con la meta de Hambre Cero, combinando crecimiento económico con protección social.
Los resultados de su gestión incluyen aumentos salariales por encima de la inflación, un 18% más de recursos para alimentación escolar y 1.5 millones de personas beneficiadas con ayudas sociales. La FAO valora estos resultados medibles, alineados con la filosofía de trabajo de Abinader.
Durante su estancia en Roma, Abinader firmó un acuerdo con el viceprimer ministro italiano, Antonio Tajani, para fomentar inversiones recíprocas y ampliar el comercio bilateral, abarcando sectores como construcción naval, industria farmacéutica y turismo. Italia reconoce a la República Dominicana como el país más estable del Caribe para invertir, lo que subraya la importancia del reconocimiento recibido.
Abinader también se reunió con la diáspora dominicana en Italia, compuesta por aproximadamente 6,000 personas, y dejó inaugurada la Parada Dominicana en Roma, acompañado de la primera dama Raquel Arbaje y embajadores dominicanos. Aunque no pudo reunirse con el Papa León XIV debido a problemas de salud, extendió una invitación para que visite el país el próximo año.
El viaje a Roma fue seguido por una visita a Praga, donde participó en el Forum 2000, centrado en la seguridad democrática. Este foro es crucial en un contexto global donde se discuten los desafíos de la democracia liberal frente a los populismos.
Abinader demuestra que es posible combatir el hambre sin recurrir al autoritarismo y mantener altos niveles de aprobación, con un promedio del 51.3% en encuestas. A medida que se acercan las elecciones de 2028, su gestión se posiciona favorablemente, mientras el partido PRM promedia un 38.7% en intención de voto.

