El presidente de la República Dominicana, Luis Abinader, expresó su solidaridad con el pueblo y el Gobierno de Panamá tras el terremoto de magnitud 7,7 que sacudió el país, y ofreció asistencia si fuera necesaria. El sismo, ocurrido a las 12:56 de la tarde del viernes, causó el colapso de varias estructuras y daños en edificios y carreteras.
A través de un mensaje en su cuenta de la red social X, Abinader manifestó su apoyo a las familias y comunidades afectadas por el movimiento telúrico. “En nombre del pueblo dominicano, expreso mi solidaridad con nuestros hermanos de Panamá y con su Gobierno tras el terremoto ocurrido hoy”, escribió el mandatario.
El jefe de Estado aseguró que el país se mantiene atento a la situación para colaborar en cualquier necesidad que surja durante las labores de respuesta y recuperación. “Estamos atentos para brindar cualquier asistencia que sea necesaria”, añadió.
El terremoto tuvo su epicentro a unos 12 kilómetros de Tonosí, en el suroeste de Panamá, con una profundidad de 10 kilómetros, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). En la provincia de Coclé, se reportó el colapso de parte de un hotel de tres pisos y daños en la catedral de San Juan Bautista.
Imágenes posteriores al sismo mostraron vehículos aplastados por escombros y grietas en carreteras. También se realizaron desalojos preventivos en edificios de la capital panameña. El alcalde de Pedasí, Miguel Batista, informó que no se habían reportado pérdidas humanas en esa localidad, aunque las autoridades no habían ofrecido un balance nacional definitivo de víctimas.
Después del movimiento principal, se registraron varias réplicas, algunas de considerable magnitud. El Sistema de Alerta de Tsunamis de Estados Unidos emitió inicialmente una amenaza de tsunami para las costas del Pacífico de Colombia, Ecuador, Guatemala y Nicaragua, la cual fue levantada tres horas después.
El presidente panameño, José Raúl Mulino, se trasladó a Penonomé para coordinar la respuesta ante los daños. Mulino agradeció las muestras de solidaridad recibidas de otros gobiernos mientras continúan las evaluaciones de los daños y las acciones de atención a las comunidades afectadas.

