El presidente Luis Abinader se enfrenta a un dilema en torno al permiso de explotación de la mina de oro ubicada en Romero, Sabaneta, San Juan de la Maguana, lo que revive promesas pasadas de soberanía ante la Barrick Gold, mientras se mantienen las estructuras de poder que controlan el sector. Este dilema surge en un contexto donde el proyecto Romero, impulsado por la corporación GoldQuest, plantea la necesidad de decidir entre proteger los recursos naturales o ceder ante presiones económicas globales.
Las dudas de Abinader no solo implican un permiso, sino que ponen en riesgo el equilibrio ecológico de una región crucial y la credibilidad de un gobierno que prometió transparencia. En contraste, las comunidades de San Juan han decidido marchar este domingo en defensa del agua y la vida, rechazando un modelo extractivo que ha dejado más pasivos que beneficios en el país.
Presiones corporativas y la historia de la soberanía
Las grandes corporaciones suelen utilizar estrategias de seducción y presiones extremas para lograr sus objetivos. La historia de América Latina está llena de episodios donde la soberanía ha sido negociada o impuesta, lo que genera desconfianza en las comunidades afectadas.
Como lo advirtió el fallecido presidente de Venezuela, Hugo Chávez, cuando los mecanismos de sobornos fallan, emergen otras formas de imposición a través de lo que él denominó «gánsteres económicos», una táctica utilizada en varios países de Centroamérica.
Te puede interesar...
