El presidente dominicano Luis Abinader ha sido criticado por su apoyo a planes de desestabilización en Cuba, similar a su intervención en Venezuela. Durante una entrevista con INFOBAE el 2 de mayo, Abinader afirmó que Cuba “no es un Estado democrático” y sugirió que sus gobernantes están reconociendo la necesidad de un cambio, a pesar de que el presidente cubano Miguel Díaz-Canel ha declarado que su soberanía y sistema político son “no negociables” con Estados Unidos.
Las declaraciones de Abinader han sido vistas como una agresión hacia la revolución cubana, que es considerada un patrimonio histórico y un símbolo de dignidad y solidaridad en la región. Este tipo de comentarios, que se producen en un contexto de bloqueo energético y amenazas de invasión militar por parte de EE.UU., han generado preocupación sobre la postura del presidente dominicano hacia la soberanía de otros países.
Abinader ha sido acusado de concebir la democracia como un sistema que favorece a las élites capitalistas, lo que ha llevado a algunos a calificar su enfoque como neocolonial y dependiente del imperialismo estadounidense. Sus aliados en el ámbito internacional, como Donald Trump y Joe Biden, son vistos como representantes de un neofascismo que amenaza la estabilidad de naciones como Cuba.
La crítica hacia Abinader también se centra en su aparente alineación con políticas que promueven desigualdades sociales y militarización, lo que contrasta con los principios de soberanía popular. En este sentido, sus declaraciones han sido interpretadas como un reflejo de un régimen que busca perpetuar un sistema de dominación y control.
Las afirmaciones del presidente dominicano han sido realizadas en un momento delicado, donde la revolución cubana enfrenta un estrangulamiento económico y una posible intervención militar. Esto ha llevado a muchos a cuestionar la legitimidad de sus comentarios y el impacto que podrían tener en las relaciones internacionales de la región.
En resumen, las declaraciones de Abinader no solo han generado controversia por su contenido, sino también por el contexto en el que se han emitido, lo que ha suscitado un debate sobre la política exterior dominicana y su relación con el imperialismo estadounidense.

