El exministro de Transportes español, José Luis Ábalos, negó este lunes cualquier irregularidad en la compra de mascarillas durante la pandemia, en un juicio por corrupción que se lleva a cabo en el Tribunal Supremo de Madrid. Ábalos, clave en el ascenso al poder del socialista Pedro Sánchez, defendió la gestión de los contratos, afirmando que «fue un contrato más».
Durante su declaración, Ábalos se refirió a un contrato de 8 millones de mascarillas presuntamente pactado a cambio de comisiones, en un juicio que ha generado incomodidad para el presidente del Gobierno y el Partido Socialista. «Fue una odisea traer mascarillas para todas las administraciones», destacó, asegurando que su gestión permitió que España recibiera las mascarillas a un precio inferior al promedio del mercado en ese momento.
El exministro calificó la operación como «un éxito» y atribuyó cualquier problema en los contratos a las urgencias del momento. «Yo siempre dije que las mascarillas había que traerlas lo antes posible», afirmó, y añadió que los técnicos de su ministerio debían actuar conforme a su criterio.
Ábalos también enfatizó que «no he contratado jamás» y que «no he formado parte de ningún órgano de contratación jamás», en la fase final de un juicio que podría quedar visto para sentencia el martes, tras las conclusiones de las partes. Desde el 7 de abril, Ábalos, su exasesor Koldo García y el empresario Víctor de Aldama se enfrentan a acusaciones de corrupción en la compra de millones de mascarillas durante la pandemia de covid-19.
Las acusaciones incluyen la obtención de sobresueldos mensuales, el pago de vacaciones familiares, favores a amantes e incluso el pago de prostitutas a cambio de conceder estos contratos. La fiscalía ha solicitado 24 años de cárcel para Ábalos, quien ha sido una figura central en el ascenso de Sánchez y ha tenido un papel destacado en el Partido Socialista Obrero Español (PSOE).

