El demócrata Aaron Ford ganó las elecciones a gobernador en Nevada, convirtiéndose en el primer afroamericano en ocupar este cargo en el estado y en la costa oeste de Estados Unidos, según proyecciones de CNN y NBC. Ford se impuso a su rival republicano Joe Lombardo, quien buscaba un segundo mandato.
La campaña de Ford se centró en visitas a sedes sindicales y pequeños negocios, lo que le permitió consolidar su apoyo en un estado considerado bisagra en las últimas elecciones. Lombardo, por su parte, hizo historia al ser el primer republicano en ser gobernador de Nevada desde 1996.
Aaron Ford ya había marcado un hito al ser el primer afroestadounidense elegido para un cargo constitucional estatal en Nevada, desempeñándose como fiscal general. Su elección como gobernador representa un avance significativo en la representación racial en la política del estado.
El apoyo de Ford provino en gran parte del movimiento sindical, especialmente de los trabajadores de la industria hotelera, quienes contaron con el respaldo del sindicato Culinary Union 226 y de la Federación Estadounidense del Trabajo y Congreso de Organizaciones Industriales (AFL-CIO).
Ted Pappageorge, secretario-tesorero del Sindicato de la Culinaria, destacó que «Nevada necesita un verdadero cambio de rumbo, y eso comienza con la elección de Aaron Ford como próximo gobernador de Nevada».
Pappageorge también criticó a Lombardo por no haber enfrentado al presidente estadounidense, Donald Trump, en temas como la política arancelaria, la guerra y el alto costo de la vida.

