Estados Unidos advirtió este sábado que está preparado para reanudar las hostilidades con Irán si no se respetan sus «líneas rojas» en las negociaciones en curso. Las conversaciones entre Washington y Teherán han estado estancadas tras enfrentamientos recientes, los más graves desde la tregua del 8 de abril.
Una reunión de dos horas en la Casa Blanca el viernes no resultó en anuncios concretos. Según fuentes en Washington, se había propuesto un marco para extender el alto el fuego por 60 días, pero las negociaciones siguen sin avances.
El presidente Donald Trump, a través de su red Truth Social, insistió en que Irán debe aceptar no desarrollar armas nucleares y demandó la destrucción de sus reservas de uranio altamente enriquecido. Estados Unidos e Israel acusan a Irán de buscar un arma atómica, aunque Teherán lo niega.
Situación en el estrecho de Ormuz
Otro punto de tensión es el estrecho de Ormuz, vital para el comercio mundial de hidrocarburos, que Irán ha bloqueado desde el inicio del conflicto. Trump exigió que se abra de inmediato y que Irán se comprometa a desminar la zona, mientras su gobierno mantiene un bloqueo a los puertos iraníes.
Marinos iraníes han informado que Estados Unidos continúa impidiendo la circulación de buques comerciales iraníes. En respuesta, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmail Baqai, afirmó que los intercambios de mensajes con Estados Unidos siguen en curso.
El secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, declaró que su país está «más que capacitado» para reanudar las hostilidades contra Irán si es necesario, destacando la disponibilidad de municiones de alta precisión.
La población en Teherán observa con desánimo las gestiones diplomáticas, expresando dudas sobre la sinceridad de ambas partes. Esta guerra ha dejado miles de muertos y ha incrementado los precios del petróleo, lo que ha llevado al FMI y al Banco Mundial a alertar sobre el riesgo de escasez de crudo si no se normaliza el tráfico en Ormuz.
Irán exige el fin de todos los combates, especialmente en Líbano, donde su aliado Hezbolá se enfrenta a Israel. Aunque hay una tregua en vigor desde el 17 de abril, no se respeta, y los bombardeos israelíes han causado 3,355 muertes en Líbano desde el inicio del conflicto.

