La inversión privada en la República Dominicana se está contrayendo debido a la incertidumbre internacional, a pesar de que el turismo y las remesas continúan creciendo. Este panorama adverso, influenciado por la guerra entre Estados Unidos e Irán, exige medidas de políticas justas de flexibilización a nivel nacional para mantener el crecimiento económico.
En un contexto recesivo, la reducción de las tasas de interés puede ser una estrategia para reactivar la demanda y la producción, lo que a su vez puede incentivar a los consumidores a adquirir bienes duraderos. Las empresas, por su parte, podrían reanudar inversiones que habían sido pospuestas.
El deslizamiento de la tasa de cambio podría estimular las exportaciones, aunque también incrementa los costos de las importaciones, afectando el crecimiento en un año complicado. Se anticipa que los desequilibrios en los países avanzados tardarán en corregirse, lo que impactará negativamente en la intermediación financiera y en la reasignación de recursos.
La crisis global aumentará la carga fiscal y los precios de bienes y servicios, lo que obligará a revisar los pronósticos de crecimiento en todos los países. La meta de un crecimiento del 5% se pospone, y se ajustan las previsiones para el presente año.
Los problemas de demanda complicarán el proceso de recuperación, lo que sugiere que los pronósticos deben hacerse trimestralmente para evaluar el crecimiento. El desempleo se mantendrá en niveles altos, y la recuperación dependerá de la combinación de estímulo fiscal y reposición de inventarios, no de un fuerte consumo privado.
La reorientación del gasto privado y la demanda internacional de productos dominicanos serán cruciales para la recuperación económica. Sin embargo, la demanda interna podría verse afectada por cargas fiscales elevadas.
Es necesario equilibrar el gasto público y privado, ya que la respuesta a crisis anteriores implicó aumentar el gasto público, lo que generó déficits fiscales significativos. Estos déficits, si se prolongan, pueden amenazar la sostenibilidad de la deuda y aumentar las tasas de interés a largo plazo.
El consumo local representa el 70% de la demanda total, y su disminución será un factor clave en la reducción del producto a mediano plazo. La inversión en vivienda y fija se espera que se mantenga baja durante un tiempo, y los bancos limitarán el crédito, afectando la inversión.
La acumulación de reservas es una estrategia recomendada para proteger la economía, que debe enfocarse en el crecimiento de las exportaciones. Las reformas estructurales, aunque necesarias, son complicadas y sus efectos son lentos, lo que requiere cautela en su implementación.
En resumen, el producto potencial del país podría disminuir debido a la guerra, y la recuperación sostenida dependerá de un reequilibrio del gasto público y un aumento en las exportaciones hacia mercados clave como Estados Unidos y Europa. Si el déficit fiscal persiste, se enfrentarán serios desafíos para el manejo de la deuda y la estabilidad económica.
Te puede interesar...
