A.J. Martí presenta su nueva exposición «Apocalíptica», donde explora el caos contemporáneo a través de una propuesta artística que refleja su madurez como creador. La muestra se lleva a cabo en Santo Domingo y se aleja de su trabajo anterior en el cómic y la estética gótica, adoptando un tono más reflexivo y conectado con el malestar actual. Martí aborda el colapso y las visiones del fin de los tiempos como un síntoma de la crisis global, utilizando nuevos códigos visuales para plantear su mensaje.
Transformación del arte
El núcleo de «Apocalíptica» se centra en lo que Martí define como “arte o artista transformado”. Con esta nueva metodología, el artista desafía la frialdad del soporte tecnológico y se aleja de la reproductibilidad técnica, creando una matriz original a partir de la reflexión procesual y simbólica. Su punto de inflexión se produce cuando estas imágenes se trasladan al lienzo como piezas únicas, donde la intervención física “pixela la materia y el gesto”, resignificando las obras y desafiando la percepción del espectador.
Desde un enfoque conceptual, el proceso técnico se convierte en una metáfora del contenido de la muestra. La atmósfera casi artificial que caracteriza las obras resalta el carácter alienante y deshumanizado de un Santo Domingo en crisis, devolviendo a la propuesta una dimensión orgánica y humana. La interacción entre el cuerpo y el entorno, disueltos en la distopía, es rescatada a través del accidente pictórico, planteando una tensión constante entre el poder y la normalización del desorden.
Relevancia en el arte dominicano
«Apocalíptica» se inserta de manera significativa en el debate sobre el uso de medios bidimensionales tradicionales en el circuito artístico dominicano. A.J. Martí amplía las posibilidades de la pintura contemporánea, demostrando que este medio puede ser un espacio de acción transdisciplinar, autónomo y riguroso. En un contexto donde la homogeneidad prevalece, su obra destaca por aportar una visión única y personal.

