Israel ha decidido romper relaciones con la oficina del secretario general de la ONU, António Guterres, tras ser incluido en una lista de países acusados de cometer violencia sexual en conflictos armados. Esta decisión se produce en medio de un fuerte enfrentamiento entre el Gobierno israelí y Naciones Unidas, que Israel califica de «vergonzosa y absurda». La ruptura de vínculos se mantendrá hasta que un nuevo líder asuma el cargo en el organismo internacional.
El Ministerio de Exteriores israelí acusó a Guterres de actuar con parcialidad y de fabricar acusaciones contra el Estado hebreo. En su comunicado, la Cancillería rechazó categóricamente las denuncias de violencia sexual en el contexto del conflicto en Gaza, argumentando que la inclusión de Israel en la lista busca crear una falsa equivalencia entre el país y los ataques de Hamás, que dejaron cientos de muertos y decenas de rehenes el 7 de octubre de 2023.
Reacciones y contexto
El Gobierno israelí sostiene que la decisión de la ONU es un intento de igualar las atrocidades cometidas por Hamás con las acciones de Israel. Según el diario israelí Haaretz, Guterres había advertido desde 2025 que Israel podría ser incluido en la lista si no tomaba medidas para investigar y sancionar los presuntos abusos de sus fuerzas de seguridad.
La controversia se ha intensificado debido a informes de organizaciones de derechos humanos, como la ONG israelí B’Tselem, que han documentado denuncias de agresiones sexuales contra prisioneros palestinos en centros de detención israelíes. Uno de los casos más destacados ocurrió en 2024, cuando se filtró un video de abusos a un detenido palestino en el centro de detención de Sde Teiman, lo que generó una ola de indignación.
La situación se complicó aún más esta semana tras la destitución de la exfiscal militar Yifat Tomer Yerushalmi por parte del jefe del Estado Mayor israelí, Eyal Zamir, quien solicitó penas de prisión contra ella por haber compartido el video con la prensa. En medio de este clima, el nuevo fiscal militar, Itay Offir, decidió archivar el caso contra cinco soldados reservistas implicados en la agresión sexual, lo que ha suscitado críticas tanto de organizaciones humanitarias como de sectores internacionales.

