El transporte en motocicletas, conocido como motoconcho, será regulado en el Distrito Nacional para mejorar la seguridad y el orden en Santo Domingo. Esta iniciativa busca establecer un registro municipal que identifique a los operadores y las paradas, garantizando así un servicio más seguro y organizado para los usuarios. La propuesta se enmarca dentro de las leyes que otorgan a los ayuntamientos la competencia para regular el transporte público urbano.
La Ley 176-07 y la Ley 63-17 establecen que el motoconcho debe ser regulado en coordinación con el INTRANT y los gobiernos locales. Esto incluye la autorización del servicio, la ubicación de las paradas y la creación de un registro municipal de motocicletas. La falta de regulación ha convertido este servicio en un problema para usuarios, peatones y conductores, generando un entorno caótico y peligroso.
Objetivos de la regulación
El borrador de reglamento municipal, que ya está en la Comisión de Tránsito, propone regular sin atropellar y fiscalizar sin abusar. La creación de un Registro Municipal de Motocicletas permitirá identificar a los operadores y las unidades que prestan este servicio, lo que facilitará su organización. Un motoconchista registrado ganará legitimidad y confianza tanto de los usuarios como de las autoridades.
Además, la organización de las paradas es crucial. No todas las esquinas pueden ser paradas, y se deben evaluar técnicamente para no bloquear rampas, cruces peatonales y otros espacios vitales. La seguridad vial es otro eje fundamental; cada motocicleta deberá cumplir con requisitos como placa, matrícula y seguro vigente, y se propone incluir un código QR en los cascos y chalecos de los motoconchistas.
Este esfuerzo también se coordinará con la Mancomunidad del Gran Santo Domingo, ya que muchos motoconchistas residen en municipios colindantes. La movilidad no se limita a las fronteras del Distrito Nacional, por lo que es necesario un enfoque metropolitano para abordar estos desafíos. Aunque esta propuesta no resolverá todos los problemas de movilidad, sí representa un paso importante hacia la organización.
Implementación y diálogo con plataformas de delivery
La implementación será gradual, comenzando con la recopilación de información y la regularización inicial, seguida de la señalización de paradas y la identificación de operadores. Este proceso también abrirá un diálogo con las plataformas de delivery, que han cambiado la dinámica de servicios en la ciudad. Es esencial que estas plataformas fortalezcan sus mecanismos de seguridad y compartan información útil con las autoridades.
El Concejo de Regidores tiene la responsabilidad de aprobar normativas y fiscalizar, mientras que la Alcaldía debe ejecutar y coordinar. La regulación del motoconcho no busca perseguir a quienes trabajan para sustentar a sus familias, sino protegerlos y ofrecer un entorno más seguro y organizado. Santo Domingo necesita soluciones claras y coordinación institucional para enfrentar los desafíos del transporte urbano.
La pregunta es si se tomará la iniciativa de ordenar lo que ha crecido sin reglas. Esta es una oportunidad para avanzar hacia una movilidad más segura y digna en el Distrito Nacional.
Te puede interesar...
