Los bateadores dominicanos Julio Rodríguez y Rafael Devers han mejorado notablemente su rendimiento tras inicios lentos en la temporada de Grandes Ligas. Ambos jugadores han encontrado su ritmo y se han convertido en algunos de los más productivos en las últimas semanas, justo antes del Día de los Caídos.
Rodríguez, quien comenzó la temporada con un slugging de .267 en sus primeros 20 partidos, ha elevado su rendimiento a .529 en sus últimos 34 encuentros, sumando ocho jonrones. Su tasa de ponches ha disminuido, lo que ha contribuido a su mejoría, mientras que su tasa de roletazos también ha caído significativamente.
Por su parte, Devers, que tuvo un inicio complicado con un wRC+ de 51, ha logrado un notable cambio desde principios de mayo, bateando .301 con un OPS de .935 y un wRC+ de 159. Su tasa de batazos duros ha aumentado, lo que refleja su capacidad para conectar la pelota con fuerza.
Otros jugadores que también han mostrado mejoras incluyen a Bobby Witt Jr., quien ha liderado la Liga Americana en hits y ha aumentado su slugging en casi 200 puntos, y Jazz Chisholm Jr., que ha encontrado su poder tras un inicio difícil, conectando cinco jonrones desde el 23 de abril.
Alec Bohm ha resurgido tras un mal comienzo, logrando una línea de bateo de .346/.393/.654 en sus últimos 14 partidos. Asimismo, Samuel Basallo ha tenido un impacto positivo en los Orioles, aumentando su OPS tras una destacada actuación en la que conectó cuatro hits en un solo juego.
En el caso de Michael Busch, su rendimiento ha mejorado en mayo, destacándose con un wRC+ de 179, mientras que Gavin Sheets ha sido clave para los Padres, aportando con jonrones importantes en momentos críticos.
Finalmente, Riley Greene ha sido fundamental para los Tigres, manteniendo un promedio de .353 en sus últimos 32 partidos, a pesar de las dificultades del equipo. Su rendimiento ha sido esencial para el ataque de Detroit, que ha enfrentado una racha negativa en las últimas semanas.

