El Gobierno de Cuba solicitó este martes la intervención diplomática de Naciones Unidas para evitar una posible agresión militar de Estados Unidos, en medio de la creciente tensión entre ambos países. El canciller cubano, Bruno Rodríguez, trasladó esta preocupación al secretario general de la ONU, António Guterres, durante una reunión en Nueva York en el marco de una sesión del Consejo de Seguridad.
Rodríguez pidió la “contribución” de Naciones Unidas para detener cualquier acción militar contra la isla, advirtiendo que un conflicto provocaría “un baño de sangre” y una grave catástrofe humanitaria. Además, denunció el endurecimiento del bloqueo económico y energético impuesto por la administración de Donald Trump, al que responsabilizó de la crisis humanitaria y energética que atraviesa el país.
Diálogo y tensiones
El jefe de la diplomacia cubana afirmó que Cuba está dispuesta a continuar conversaciones bilaterales con Washington, pero insistió en que cualquier diálogo debe realizarse sin injerencias externas sobre el sistema político cubano. Durante el encuentro con Guterres, también rechazó la acusación presentada recientemente por el Departamento de Justicia estadounidense contra el expresidente Raúl Castro por el derribo de dos avionetas ocurrido en 1996.
Las tensiones entre Washington y La Habana se han intensificado en los últimos meses debido a nuevas sanciones económicas, restricciones petroleras y declaraciones de Trump sobre “tomar el control” de Cuba. En respuesta, Guterres reiteró que “no existe una solución militar” para Cuba y llamó a impulsar un “diálogo constructivo” para evitar una mayor crisis en la isla.

