El Partido de la Liberación Dominicana (PLD) rechazó este lunes el modelo propuesto por el Gobierno para la instalación de puertos secos en la frontera dominico-haitiana, argumentando que podría desplazar a miles de comerciantes tradicionales y aumentar la pobreza en la región. La crítica fue expuesta por el exsenador Yván Lorenzo, quien cuestionó el Decreto 166-26, que declara de alto interés nacional la construcción y operación de estos puertos. Según Lorenzo, el comercio en la frontera ha sido históricamente sostenido por pequeños y medianos comerciantes, no por grandes corporaciones.
Lorenzo enfatizó la necesidad de iniciar un diálogo con los más de 13 mil comerciantes dominicanos que han mantenido el comercio en la frontera y han sido guardianes de la soberanía nacional. Además, criticó que el decreto no mencione la Ley 216-11, que regula el comercio entre ambos países, sugiriendo que se está ignorando esta normativa esencial.
El dirigente del PLD también advirtió que el modelo podría facilitar la concentración del comercio y el ingreso irregular de mercancías extranjeras al mercado dominicano. Según él, el decreto favorece a una élite empresarial haitiana, lo que podría resultar en la privatización del comercio en la frontera.
Durante la rueda de prensa, el vicepresidente del PLD, Temístocles Montás, afirmó que el proyecto podría llevar a la desaparición del mercado binacional, lo que tendría graves consecuencias sociales y económicas para el país. Montás destacó que muchos comerciantes se verían obligados a emigrar a las ciudades, lo que podría incrementar la pobreza y la miseria en el país.
El dirigente también alertó sobre los efectos negativos que podría tener el modelo en la producción nacional y el sistema tributario. Afirmó que la llegada de comerciantes sin pagar impuestos generaría problemas para los productores agropecuarios en la República Dominicana.
Montás subrayó la importancia del comercio con Haití, que representa alrededor de US$1,300 millones anuales en exportaciones dominicanas, destacando que este es el único país con el que la República Dominicana tiene un superávit comercial.
Por su parte, la vicepresidenta del PLD y candidata a la vicepresidencia, Zoraima Cuello, criticó la falta de estudios técnicos que respalden la viabilidad económica y social del proyecto. Cuello advirtió que el decreto podría provocar un desplazamiento de comerciantes y afectar la seguridad territorial, llevando a la pobreza en la zona.
Cuello también señaló que una migración masiva de residentes fronterizos podría dejar despobladas áreas limítrofes, lo que podría resultar en una invasión de nacionales haitianos. Además, cuestionó la falta de inclusión de los puestos interagenciales construidos durante la gestión del expresidente Danilo Medina para reforzar el control fronterizo.
Finalmente, los miembros del PLD aclararon que no se oponen a la modernización de la frontera, pero insisten en que cualquier reforma debe incluir a los comerciantes tradicionales y fortalecer los controles contra el contrabando, priorizando el desarrollo económico de las comunidades fronterizas.

