La Asociación Nacional de Jóvenes Empresarios (ANJE) advirtió que el proyecto de ley que modifica el Código de Trabajo, aprobado en primera lectura por la Cámara de Diputados, podría dificultar la formalización de emprendimientos y micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) en República Dominicana. La organización sostiene que la propuesta legislativa no incluye medidas para flexibilizar las cargas regulatorias y económicas que enfrentan estos pequeños negocios, lo que podría impactar negativamente en la creación de empleos formales y la sostenibilidad empresarial.
ANJE enfatizó que la reforma debe proteger los derechos laborales sin crear nuevas barreras para la formalización y la inversión. Entre las preocupaciones planteadas, la entidad destacó que el proyecto omitió una disposición que alineaba la clasificación oficial de las mipymes con lo establecido en la Ley 488-08, lo que podría generar inconsistencias en su aplicación.
Impacto en las mipymes y el teletrabajo
La organización también señaló que la iniciativa crea una desproporción en el esquema de multas laborales aplicables a las mipymes y propone un modelo regulatorio para el teletrabajo que podría desincentivar la generación de empleos formales en esta modalidad. ANJE considera que la segunda lectura del proyecto en la Cámara de Diputados es una oportunidad para introducir ajustes técnicos y alcanzar consensos sobre el empleo formal y la competitividad.
En este contexto, ANJE respaldó el llamado al diálogo realizado por el Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep) y otras organizaciones del sector privado. El presidente de ANJE, Boris de León Reyes, subrayó que la decisión legislativa tendrá un impacto significativo en el desarrollo económico y laboral del país.
De León Reyes afirmó que una reforma bien diseñada puede ser un impulso clave para el desarrollo nacional, mientras que una mal estructurada podría agravar las cargas existentes y limitar las oportunidades de crecimiento y generación de empleos de calidad. Además, reconoció la necesidad de modernizar el Código de Trabajo para adaptarlo a las nuevas dinámicas del mercado laboral y los desafíos que enfrenta el país en términos de formalización.
No obstante, reiteró que la reforma debe centrarse en fomentar la productividad, la competitividad y la creación de más y mejores empleos para asegurar un futuro laboral sostenible en República Dominicana.

